La filial mexicana de Cox Infrastructure Group ha cerrado la colocación de una emisión de capital híbrido por 800 millones de dólares, dirigida a inversores institucionales internacionales, según ha informado la propia compañía.
Cox Asset México, filial de Cox Infrastructure Group, informó el 11 de septiembre de 2026 de que había cerrado con éxito la colocación de una emisión de capital híbrido por importe de 800 millones de dólares entre inversores institucionales internacionales, según un comunicado de la compañía, remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) según Expansión, y recogido también por Forbes España, Forbes México y El Cronista. La cifra equivale a unos 688 millones de euros, según el cambio aplicado por Expansión.
La operación se dirigió a inversores institucionales bajo el formato estadounidense 144A/Reg S, que Cox describe como "uno de los mercados más exigentes del mundo". La compañía sostiene que se trata de la primera colocación de capital híbrido denominado en dólares realizada por una empresa española no financiera, extremo que Expansión atribuye a Efe y que recogen también Forbes España y Forbes México —esta última precisando expresamente que es la propia empresa quien lo afirma—, y que no consta verificado de forma independiente en la información disponible.
El instrumento tiene carácter perpetuo y subordinado, devengará un cupón inicial anual del 8,75% y contará con una primera opción de amortización para el emisor a partir del 17 de septiembre de 2031, según ha detallado la compañía. La información disponible no permite comparar ese coste con el de la deuda sénior que la compañía emitió en mayo de 2026.
Como contexto general del tipo de instrumento —y no como explicación de la empresa, que no consta en ninguna de las fuentes consultadas—, un híbrido perpetuo y subordinado sitúa a sus tenedores por detrás de los acreedores sénior en caso de impago y carece de vencimiento fijo, rasgos que en los mercados de capitales suelen asociarse a cupones más altos que los de la deuda sénior del mismo emisor. La contrapartida para la compañía, según su propia comunicación, es que el instrumento se contabiliza íntegramente como patrimonio bajo las NIIF. Ninguna de las fuentes disponibles recoge una justificación de Cox sobre el precio de la emisión.
Citi, Goldman Sachs y Scotiabank actuaron como coordinadores globales y entidades colocadoras de la operación, mientras que Barclays y Deutsche Bank participaron como entidades colocadoras, de acuerdo con la información facilitada por Cox.
La emisión registró, según la empresa, una demanda superior a 2.500 millones de dólares —equivalente a una sobresuscripción de más de tres veces el importe colocado— con la participación de unos 125 inversores institucionales de Estados Unidos, Reino Unido, Europa, Asia y otras regiones.
Conviene subrayar que la totalidad de las cifras relativas a la demanda, a la sobresuscripción, al número de inversores participantes y a los efectos de la operación sobre el balance procede del comunicado del propio emisor. En la información disponible no consta que esos datos hayan podido contrastarse con los libros de la colocación, con las entidades colocadoras ni con ninguna fuente independiente: las cuatro publicaciones consultadas reproducen el relato de la compañía.
Cox describe la operación como el cierre de una primera etapa de transformación y fortalecimiento financiero, iniciada con la adquisición de Iberdrola México en abril y cerrada durante el segundo trimestre del año, según Expansión y Forbes España. La compañía sostiene que, en menos de cinco meses, ha refinanciado íntegramente el préstamo puente de 2.650 millones de dólares utilizado para financiar esa compra, ha accedido en dos ocasiones a los mercados internacionales de capital y ha presentado, según su propio relato recogido por Forbes España y Forbes México, unos sólidos resultados de Cox Asset México que, a su juicio, respaldan la tesis de inversión de la operación.
Según la empresa, los fondos obtenidos se destinarán principalmente a amortizar los 733 millones de dólares del préstamo a plazo (Term Loan) suscrito para refinanciar la adquisición de Iberdrola México.
Esta es la segunda operación de Cox Asset México en el mercado internacional de bonos en menos de cinco meses: en mayo de 2026 la compañía ya había colocado 2.000 millones de dólares en deuda sénior, con una demanda cercana a los 8.000 millones de dólares —equivalente, según Forbes México y El Cronista, a cinco veces el tamaño inicial previsto de 1.500 millones— y la participación de más de 200 inversores institucionales.
La compañía explica que, al contabilizarse íntegramente como patrimonio bajo las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), la operación sustituye deuda sénior por un instrumento de capital y reduciría el apalancamiento neto de Cox Asset México de 4,3 veces el ebitda a una ratio inferior a 3 veces, en línea con el objetivo de la compañía y ajustándose, según Forbes España y Forbes México, al nivel que requiere Moody's en su camino para acelerar la mejora de la calificación crediticia hacia el grado de inversión. Se trata de un efecto calculado y comunicado por la propia empresa, sin verificación independiente en la información disponible. Según Forbes España y Forbes México, la emisión y el repago del préstamo eliminarían además las amortizaciones de principal durante aproximadamente los próximos cinco años, lo que, siempre según la compañía, reduciría el riesgo de refinanciación y aportaría mayor estabilidad y flexibilidad a la estructura financiera de Cox Asset México.
Fitch Ratings otorga ya a Cox Asset México una calificación de grado de inversión de "BBB-"; Moody's mantiene actualmente una nota de "Ba1". Para Moody's, la emisión híbrida constituye, según ha indicado Cox y recogen Forbes España y Forbes México, el primer paso de una hoja de ruta definida para alcanzar el grado de inversión antes de lo inicialmente previsto.
La hoja de ruta prevista por la compañía contempla además mantener la deuda neta en el entorno de tres veces el ebitda y ejecutar una colocación de capital primario por un importe mínimo de 350 millones de dólares. Cox afirma que el cumplimiento de estos pasos permitiría avanzar hacia una perspectiva positiva de Moody's y, en los 12 a 18 meses siguientes, alcanzar el grado de inversión con esa agencia, con el objetivo declarado de lograrlo en 2028.
Según Forbes España y Forbes México, alcanzar el grado de inversión con ambas agencias permitiría a Cox diversificar sus fuentes de financiación y afrontar desde una mejor posición las oportunidades que, a juicio de la compañía, abre en México el crecimiento de la demanda eléctrica, la necesidad de nueva capacidad de generación y el nuevo marco regulatorio. Cox Asset México se define, según Forbes México, como la principal comercializadora calificada de electricidad del país, uno de sus cinco mayores generadores y la única plataforma integrada de generación y comercialización del mercado mexicano; la compañía ha señalado que abordará esas oportunidades de forma selectiva, manteniendo la rentabilidad, la disciplina financiera y el grado de inversión como condiciones esenciales de su estrategia.
"La sólida y diversificada respuesta del mercado confirma de nuevo la confianza de los inversores en Cox Asset México y nuestra capacidad para acceder de forma recurrente a los principales mercados internacionales de capitales", declaró Nacho Moreno, consejero delegado y consejero ejecutivo de Cox Infrastructure Group, según Forbes España. Enrique Riquelme, fundador y presidente ejecutivo del grupo, añadió, según la misma fuente: "Reducimos la deuda sénior, reforzamos el balance y mejoramos nuestra estructura de capital para abordar la siguiente etapa de desarrollo de Cox desde una posición financiera más sólida".
Cox Asset México es la filial mexicana de Cox Infrastructure Group y gestiona, según la compañía, una cartera de generación eléctrica diversificada de 2,6 gigavatios (GW), complementada con 1,3 GW de capacidad contratada a largo plazo con terceros, con la que presta servicio a más de 500 clientes de distintos sectores económicos.
La compañía adquirió los activos de Iberdrola en México, operación iniciada en abril y cerrada durante el segundo trimestre del año, financiada inicialmente con un préstamo puente de 2.650 millones de dólares. Desde entonces, según su propio relato, ha recurrido dos veces a los mercados internacionales de capital para reestructurar esa financiación: primero con la deuda sénior de mayo de 2026 y ahora con el capital híbrido de septiembre de 2026.
Fuentes: Expansiónexpansion.comforbes.esforbes.com.mxcronista.com
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