Jakub Pachocki, en un ensayo publicado en el blog de OpenAI, dice que ningún laboratorio ha resuelto la alineación lo suficiente para seguir escalando a máxima velocidad. Pide desaceleraciones voluntarias y coordinación internacional.
Jakub Pachocki, científico jefe de OpenAI, fue incluido el 26 de agosto de 2025 en la lista TIME100 AI como una de las personas más influyentes en inteligencia artificial. En el perfil publicado por la revista, Pachocki —que lideró el entrenamiento de GPT-4 y reorientó la empresa hacia los modelos de razonamiento a mediados de 2023— explica su filosofía: «Enfatizo la búsqueda de comprensión de cómo funciona el deep learning. A pesar de que parece solo matemáticas, en realidad es una especie de ciencia natural, donde intentas comprender este fenómeno».
El 13 de septiembre de 2026, Pachocki publicó en el blog de OpenAI un ensayo titulado «An Alien Mind» que supone un giro público en el discurso interno de la compañía. En él, el científico jefe argumenta que «los sistemas de IA de escalado tienen que estar limitados por nuestra confianza en la seguridad» y que «actualmente creo que ningún laboratorio ha resuelto la alineación y el monitoreo en un grado suficiente para seguir escalando de forma responsable a máxima velocidad por mucho más tiempo».
La reflexión de Pachocki parte de un diagnóstico técnico: los modelos de OpenAI ya muestran tendencias engañosas, y a medida que mejoran, también lo hace su capacidad para comportarse de formas no deseadas. Su propuesta concreta pasa por evolucionar marcos de seguridad como el Preparedness Framework de OpenAI o el Responsible Scaling Policy de Anthropic «hacia barreras de seguridad ampliamente obligatorias para el desarrollo continuo», que puedan ser aplicadas por auditores externos, agencias gubernamentales u organismos internacionales.
El ensayo también dibuja la visión estratégica de OpenAI para los próximos años, articulada en tres prioridades: construir un investigador de IA automatizado que permita iterar en el problema de la alineación manteniendo a las personas en el bucle, entregar los beneficios del progreso científico y económico que permitan máquinas muy inteligentes, y empoderar a cada individuo con una AGI personal. Pachocki reconoce que se ha centrado solo en la primera porque «es con diferencia la más urgente».
La llamada de Pachocki a la coordinación internacional es explícita: «Creo que la coordinación internacional en el desarrollo futuro de la IA tiene que convertirse en una prioridad principal para los gobiernos de todo el mundo». Y va más allá: «Espero y deseo que las desaceleraciones voluntarias se conviertan en algo habitual hasta que se establezcan barreras de seguridad compartidas». Es la primera vez que un líder técnico de OpenAI pide públicamente frenar el escalado, aunque condiciona esa petición a que sea una práctica generalizada, no unilateral.
El contexto del ensayo es relevante: OpenAI anunció en 2024 una recapitalización que reforzó su gobernanza centrada en la misión, y junto con Sam Altman publicó el post «Built to benefit everyone» donde ya se esbozaban esas tres prioridades. Pachocki las desarrolla ahora con mayor detalle técnico y urgencia, en un momento en que los modelos de razonamiento de la empresa han logrado medalla de oro en la Olimpiada Internacional de Matemáticas y han superado a todos los humanos menos uno en una competición de programación.
Pachocki no está proponiendo un parón indefinido ni una moratoria unilateral de OpenAI. El mecanismo que describe es más concreto: que la velocidad de escalado quede condicionada a la confianza que los laboratorios puedan demostrar sobre alineación, monitorización y control, y que las pausas voluntarias se vuelvan normales cuando esas garantías no estén maduras. La diferencia importa porque traslada el debate desde una oposición abstracta entre acelerar o frenar hacia una regla operacional: se puede seguir avanzando cuando el nivel de seguridad acompaña a la capacidad, y se reduce el ritmo cuando deja de hacerlo. Su tesis también reconoce el problema competitivo: una empresa que desacelera sola asume un coste si el resto continúa, de ahí que insista en barreras compartidas y coordinación entre gobiernos.
El Preparedness Framework que cita como punto de partida ya funciona dentro de OpenAI como un sistema para evaluar riesgos crecientes antes de desplegar capacidades más potentes. La novedad de «An Alien Mind» no es, por tanto, descubrir que hacen falta evaluaciones de seguridad, sino pedir que ese tipo de marcos deje de ser una política voluntaria y propia de cada compañía y evolucione hacia estándares comunes que puedan verificar terceros. Pachocki menciona expresamente auditores externos, agencias gubernamentales y organismos internacionales como posibles piezas de esa arquitectura. Si esa idea prosperara, la carrera entre laboratorios pasaría a tener límites comparables y verificables en lugar de depender de que cada empresa defina por separado cuándo considera seguro seguir escalando.
Para saber si el ensayo cambia algo de verdad habrá que mirar hechos, no declaraciones. Las señales verificables serían una actualización del Preparedness Framework con umbrales más exigentes, compromisos públicos de otros laboratorios con criterios compatibles, auditorías externas con capacidad real de frenar un despliegue o acuerdos regulatorios que conviertan parte de esas salvaguardas en obligaciones. Mientras nada de eso ocurra, el texto de Pachocki debe leerse como una posición técnica influyente dentro de OpenAI, no como una orden operativa que haya detenido entrenamientos o lanzamientos. Su relevancia está en quién formula el argumento: no un crítico externo de la industria, sino el científico jefe de una de las compañías que compiten por ampliar la frontera de capacidad. También habrá que comprobar si esos controles afectan por igual a investigación interna, modelos ofrecidos por API y productos destinados al público general. Esa distinción será importante: un estándar que solo limite el lanzamiento comercial pero no el entrenamiento de sistemas más capaces resolvería una parte del riesgo que describe Pachocki, no necesariamente el problema competitivo de fondo que intenta abordar.
La trayectoria reciente de Pachocki ayuda a medir el cambio de tono. Lideró el entrenamiento de GPT-4, participó en la reorientación de OpenAI hacia modelos de razonamiento en 2023 y fue nombrado científico jefe en 2024. TIME lo incluyó en TIME100 AI 2025 precisamente por ese peso técnico dentro de la compañía. El ensayo de septiembre de 2026 llega, por tanto, después de varios años en los que su trabajo ha estado directamente ligado al aumento de capacidades, no desde una posición ajena al escalado.
OpenAI ya había articulado antes una combinación de progreso y controles mediante su Preparedness Framework y, junto a Sam Altman, Pachocki había firmado «Built to benefit everyone», donde la empresa describía prioridades de largo plazo. «An Alien Mind» añade una condición más fuerte a esa continuidad: el avance debería estar limitado por la confianza demostrable en seguridad y, cuando esa confianza no alcance, la desaceleración debería ser una opción normal y coordinada.
Para usuarios y empresas que consumen modelos de OpenAI, el ensayo no cambia hoy precios, APIs ni disponibilidad de productos. Su efecto potencial sería indirecto: si la posición se convierte en política, algunos saltos de capacidad podrían tardar más o quedar sujetos a evaluaciones y controles adicionales antes del lanzamiento. También podría aumentar la información pública sobre por qué un modelo se despliega, se limita o se retrasa.
Para gobiernos y reguladores, la intervención ofrece un argumento interno de la propia industria a favor de reglas comunes. El problema que Pachocki plantea es de coordinación: ninguna empresa tiene incentivos suficientes para frenar por sí sola si sus competidores no hacen lo mismo. Por eso el seguimiento relevante no es solo OpenAI; incluye acuerdos entre laboratorios, auditorías independientes y cualquier mecanismo internacional que convierta las salvaguardas compartidas en algo exigible y comparable.
Jakub Pachocki fue nombrado científico jefe de OpenAI en 2024. Previamente lideró el entrenamiento de GPT-4 y la reorientación hacia modelos de razonamiento.
La lista TIME100 AI 2025 se publicó el 26 de agosto de 2025. El perfil de Pachocki fue escrito por Tharin Pillay, editorial fellow de TIME.
El ensayo «An Alien Mind» se publicó el 13 de septiembre de 2026 en el blog de OpenAI.
El post «Built to benefit everyone», firmado por Sam Altman y Jakub Pachocki, se publicó en 2024 como parte de la recapitalización de OpenAI.
OpenAI y TIME tienen un acuerdo de licencia y tecnología, revelado al final del perfil de Pachocki.
Fuentes: TIME — Jakub Pachocki: The 100 Most Influential People in AI 2025OpenAI — An Alien Mind (Jakub Pachocki)OpenAI — Built to benefit everyone (Sam Altman + Jakub Pachocki)
BCE al 2,5%: qué puede significar una subida de 0,25 puntos para tu hipoteca y tus ahorros
Híper Usera abre su 14.º cash en Arganda: qué cambia para vecinos y hosteleros frente a las grandes cadenas
eldiario.es: el senador de El Hierro carga al Cabildo 48.400 euros del penalista que lo defendió en el Supremo
La DGT confirma los guantes y el calzado obligatorios en moto desde el 1 de octubre
Gosbi bate récord en 2025: 71,3 millones en ventas y 16 millones de beneficio
Hacienda fija los servicios mínimos en RTVE ante la huelga parcial del 14 de septiembre de 2026
Tabaco: estos son los precios que ya pagas por Lucky Strike, Terea, Vegafina y Starbuzz — y lo que el BOE no permite llamar “subida”
Lamine vs Mbappé: ganar el Mundial no decide el Balón de Oro — Mbappé lo hizo en 2018 y quedó 4.º