No implica cárcel. El principal impacto es político porque afecta directamente a la familia del presidente y se suma al desgaste de otros casos de su entorno.
Un tribunal ha condenado a David Sánchez, hermano del presidente, por conseguir un puesto en una administración pública por enchufe y no por mérito. La pena es de nueve años sin poder ocupar empleos ni cargos públicos; no entra en prisión.
El daño principal es político. Golpea de lleno a la familia del jefe del Gobierno y se suma al desgaste de otras investigaciones abiertas sobre su entorno.
Él y los demás condenados niegan los hechos. La condena aún puede recurrirse, pero el golpe de imagen ya está hecho.