El Ministerio de Defensa británico ha adjudicado 15 millones de libras a Astroscale para el proyecto LEDA, una nave capaz de detectar y responder a maniobras hostiles en órbita. El contrato llega semanas después de que el satélite militar ruso Kosmos 2612 se aproximara hasta unos 500 metros del satélite comercial finlandés ICEYE-X36, el episodio que ha impulsado a la empresa a proponer además una flota de satélites 'guardaespaldas' para proteger infraestructuras occidentales.
El Ministerio de Defensa del Reino Unido ha adjudicado a Astroscale UK un contrato de 15 millones de libras para desarrollar una nave capaz de vigilar y responder a maniobras hostiles en órbita, bajo el Proyecto LEDA. El encargo llega tras el acercamiento de un satélite militar ruso a uno comercial finlandés, un episodio que la propia Astroscale cita como argumento para proponer una flota de satélites 'guardaespaldas' que proteja activos occidentales de Rusia y China. El Ministerio de Defensa británico ha adjudicado 15 millones de libras a Astroscale para el proyecto LEDA, una nave capaz de detectar y responder a maniobras hostiles en órbita. El contrato llega semanas después de que el satélite militar ruso Kosmos 2612 se aproximara hasta unos 500 metros del satélite comercial finlandés ICEYE-X36, el episodio que ha impulsado a la empresa a proponer además una flota de satélites 'guardaespaldas' para proteger infraestructuras occidentales.

La nave ADRAS-J de Astroscale, cuya tecnología de aproximación e inspección en órbita es la base técnica del Proyecto LEDA y de la propuesta de satélites 'guardaespaldas'
Foto: Astroscale · Licencia: CC BY-SA 4.0 · Archivo original · Condiciones de la licencia
El Ministerio de Defensa del Reino Unido ha adjudicado a la filial británica de la japonesa Astroscale un contrato de 15 millones de libras (unos 17,9 millones de euros) para el Proyecto LEDA, centrado en el diseño, fabricación y operación de una nave capaz de detectar y contrarrestar maniobras de aproximación no cooperativas en órbita, conocidas en la jerga del sector como operaciones de encuentro y proximidad (RPO). El contrato se firmó el 29 de septiembre de 2026 y se anunció públicamente el 28 de octubre, según confirmaron tanto el comunicado oficial de Astroscale como la cobertura independiente de Via Satellite y European Spaceflight. Las capacidades técnicas concretas y el calendario de lanzamiento permanecen clasificados a petición del cliente.
El trasfondo inmediato del contrato es un episodio documentado entre el 15 y el 18 de octubre de 2026: el satélite militar ruso Kosmos 2612 maniobró desde cientos de kilómetros de distancia hasta situarse a unos 500 metros del ICEYE-X36, un satélite comercial de radar de apertura sintética de la empresa finlandesa ICEYE que presta servicios de observación vinculados a Ucrania. Según el seguimiento orbital de la firma especializada LeoLabs, citado por Tech Times, la maniobra exigió navegación de precisión y un consumo de combustible considerable, lo que indica que el satélite ruso cuenta con sensores de posicionamiento relativo. Ni el Ministerio de Defensa ruso ni representantes oficiales de Moscú han respondido públicamente a estas informaciones, y las estimaciones de distancia varían según la fuente entre 100 y 500 metros, por lo que los detalles exactos de la maniobra no están verificados de forma independiente más allá de los datos de seguimiento comercial.
Astroscale sostiene que la disuasión en órbita 'es más fuerte cuando los adversarios entienden que las acciones hostiles pueden ser detectadas, atribuidas y contrarrestadas', según su testimonio parlamentario por escrito del 9 de septiembre citado por European Spaceflight. Sobre esa base, la compañía ha planteado además, en conversaciones con clientes europeos que aún no se han traducido en contratos de desarrollo, una flota de naves 'guardaespaldas' que patrullarían cerca de constelaciones aliadas de satélites militares y de comunicaciones, vigilando el entorno y respondiendo a acercamientos potencialmente amenazantes. Según Astroscale, una nave de este tipo podría estar lista para lanzarse en un plazo de tres años adaptando tecnología ya demostrada en sus misiones civiles ELSA-d (retirada de satélites, 2021-2024) y ADRAS-J (inspección de basura espacial), y su coste rondaría el 1% del valor de una constelación militar de comunicaciones como la británica Skynet.
El Proyecto LEDA se apoya en esa misma experiencia civil y cuenta como socios con BAE Systems y Open Cosmos, dentro de un Plan de Inversión en Defensa británico que destina 3.200 millones de libras a programas espaciales hasta 2030, de los que 880 millones se dirigen específicamente a inteligencia, vigilancia, reconocimiento y control espacial, según detalla Via Satellite. El comodoro Tony Williams, jefe de Capacidad Espacial del Mando Espacial británico, declaró que 'el control del espacio no consiste en buscar el conflicto en el espacio, sino en demostrar que podemos proteger las capacidades de las que dependen nuestra economía, nuestra sociedad y nuestras fuerzas armadas'. El jefe del Estado Mayor del Aire, Harv Smyth, añadió que 'la Defensa británica está desarrollando ya capacidades para la guerra orbital', según recoge Tech Times, mientras Nick Shave, director gerente de Astroscale UK, subraya que los próximos años son decisivos para fijar las reglas del sector.
El encargo no es aislado: Astroscale ya había recibido en 2025 un contrato de 5,15 millones de libras (Orpheus, vía BAE Systems) para vigilancia espacial en formación, además de un encargo del Ministerio de Defensa japonés valorado en unos 999 millones de yenes en enero de 2026 y otro del Departamento de Defensa estadounidense de 8,7 millones de dólares en julio de 2025, según el desglose de Tech Times. La base técnica de LEDA recurre a las ecuaciones de Clohessy-Wiltshire, formuladas en 1960 para describir el movimiento relativo entre naves en órbita, combinadas con la experiencia civil de Astroscale en su misión ELSA-d de captura magnética de satélites, operada entre 2021 y 2024.
El Reino Unido ha creado además el Escuadrón de Efectos Espaciales número 3, con la misión explícita de 'perturbar, degradar y denegar' actividad hostil en el espacio, y la Fuerza Espacial británica calcula que las empresas del país podrían capturar en torno al 25% de un mercado global de servicios en órbita valorado en 11.000 millones de libras hacia 2031, según cifras de la patronal UKspace recogidas por Via Satellite. El Plan de Inversión en Defensa reserva, además de los 880 millones citados para vigilancia y control espacial, 2.300 millones de libras para comunicaciones por satélite y 440 millones para tecnologías espaciales novedosas, un paquete que sitúa a LEDA dentro de una apuesta estatal más amplia por la autonomía orbital.
Ningún tratado internacional prohíbe de forma específica las operaciones de encuentro y proximidad ni define qué constituye un acercamiento hostil en órbita; el Tratado del Espacio Ultraterrestre de 1967 veta las armas de destrucción masiva en el espacio, pero no regula las capacidades convencionales de contraespacio, un vacío legal que explica por qué gobiernos y empresas recurren a la disuasión técnica antes que a marcos jurídicos vinculantes. Esa ambigüedad jurídica es, según los analistas citados por European Spaceflight, parte de lo que empuja a Londres a clasificar los detalles operativos de LEDA en lugar de fijar reglas públicas de comportamiento en órbita.
Para España y el resto de Europa, el episodio ilustra una dependencia compartida: buena parte de la vigilancia terrestre y marítima europea, incluida la que apoya a Ucrania, recae en constelaciones comerciales de observación como la de ICEYE, con sede en Finlandia, que no cuentan con protección militar propia. Si la propuesta de flota 'guardaespaldas' de Astroscale avanza más allá de las conversaciones preliminares con clientes europeos, podría convertirse en un servicio contratable por gobiernos o consorcios del continente, aunque por ahora no existe ningún contrato de desarrollo firmado fuera del Reino Unido.
Astroscale ha operado previamente las misiones civiles ELSA-d (retirada de satélites, lanzada en 2021) y ADRAS-J (inspección de basura espacial, 2024), tecnología que ahora adapta a fines de defensa.
El Reino Unido ya había contratado a Astroscale en 2025 para el programa Orpheus de vigilancia espacial en formación, antes de ampliar la relación con el contrato LEDA de 2026.
El contrato consolida el giro británico de la vigilancia espacial pasiva hacia capacidades activas de 'guerra orbital', con financiación específica y socios industriales ya designados (BAE Systems, Open Cosmos).
La propuesta de Astroscale de una flota de satélites 'guardaespaldas' podría marcar un precedente para otros países europeos si se traduce en contratos reales, dado que la empresa afirma estar ya en conversaciones con clientes europeos.
El episodio Kosmos 2612 / ICEYE-X36 se enmarca en una tendencia más amplia de maniobras de satélites militares rusos y chinos cerca de activos occidentales, que ha impulsado inversión defensiva en varios países.
El marco legal internacional sobre maniobras orbitales es limitado: el Tratado del Espacio Ultraterrestre de 1967 no cubre las operaciones convencionales de encuentro y proximidad.
Francia eleva a casi mil los detenidos tras una jornada de protestas y los chalecos amarillos convocan un nuevo 'tercer acto' para el 31 de octubre
Por qué importa: También en internacional: contexto reciente de la misma vertical.
Delcy Rodríguez promete elecciones en Venezuela sin fecha mientras Machado reitera su exigencia para 2027 y visita La Guaira
Por qué importa: También en internacional: contexto reciente de la misma vertical.
EEUU bloquea las importaciones de tres genómicas chinas por trabajo forzoso uigur y China amenaza con represalias
Por qué importa: También en Internacional / Estados Unidos / China / Comercio: contexto reciente de la misma vertical.
Zelenski teme un 'Yalta 2.0' ante la posible cumbre trilateral entre Putin, Trump y Xi
Por qué importa: También en internacional: contexto reciente de la misma vertical.
Netanyahu acusa a Qatar de interferir en las elecciones israelíes mientras el recuento no da ganador claro
Por qué importa: También en Internacional: contexto reciente de la misma vertical.