El Gobierno yemení, respaldado por un centenar de cazas de la coalición saudí, afirma haber recuperado la ciudad portuaria de Moca y el estrecho de Bab el-Mandeb. Los hutíes niegan las pérdidas y lanzan misiles contra instalaciones de Aramco y, el 6 de octubre, contra el aeropuerto de Riad, algo que Arabia Saudí no confirma.
El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, Rashad al Alimi, anunció el 4 de octubre una contraofensiva militar, bautizada "Amanecer de Yemen", para recuperar el territorio tomado por los hutíes en septiembre. El Gobierno yemení y la coalición liderada por Arabia Saudí afirman haber retomado la ciudad de Moca y el estrecho de Bab el-Mandeb; los hutíes niegan las pérdidas y respondieron con misiles y drones contra instalaciones petroleras saudíes y, el 6 de octubre, contra el aeropuerto de Riad, un ataque que Arabia Saudí no ha confirmado. El Gobierno yemení, respaldado por un centenar de cazas de la coalición saudí, afirma haber recuperado la ciudad portuaria de Moca y el estrecho de Bab el-Mandeb. Los hutíes niegan las pérdidas y lanzan misiles contra instalaciones de Aramco y, el 6 de octubre, contra el aeropuerto de Riad, algo que Arabia Saudí no confirma.

El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, Rashad al Alimi, anunció el domingo 4 de octubre en un discurso televisado el inicio de una contraofensiva militar contra los hutíes, bautizada "Amanecer de Yemen", con el objetivo declarado de continuar "hasta liberar el país de las garras de la milicia terrorista". La operación busca revertir el avance que los rebeldes hutíes lograron en septiembre, cuando se hicieron con el estrecho de Bab el-Mandeb y unos 150 kilómetros de costa yemení, una ruta por la que transita en torno al 12% del comercio marítimo mundial.
Según informaron el Gobierno yemení y medios de la región como Infobae y Moncloa.com, las fuerzas gubernamentales recuperaron el lunes 5 de octubre el control de Moca, ciudad portuaria del mar Rojo tomada por los hutíes un mes antes, y se hicieron también con el estrecho de Bab el-Mandeb. La coalición liderada por Arabia Saudí respaldó la ofensiva con un centenar de cazas, mientras que, según fuentes regionales y occidentales citadas por Reuters, Estados Unidos aportó labores de inteligencia a las fuerzas saudíes sin participar directamente en los combates.
La ofensiva se apoya además en el llamado Acuerdo de Defensa de la Meca, un pacto regional que Arabia Saudí activó junto a Turquía y Pakistán para esta operación; según Moncloa.com, ambos países aportan apoyo logístico y, en el caso turco, asesoramiento militar a las fuerzas progubernamentales yemeníes, aunque ninguno de los dos gobiernos ha confirmado públicamente el alcance exacto de su participación.
El portavoz de la coalición saudí, Turki al Maliki, anunció además el 5 de octubre por la tarde que sus fuerzas habían "frustrado un plan para llevar a cabo ataques inminentes" contra las vías de navegación del sur del mar Rojo, cerca de Bab el-Mandeb, y afirmó haber destruido depósitos de armas, instalaciones de almacenamiento de lanchas explosivas y minas navales atribuidas a los hutíes en la provincia de Al Hodeidah. Ninguna de estas afirmaciones militares ha sido verificada por fuentes independientes.
El movimiento hutí Ansar Allah negó haber perdido territorio, calificando los anuncios gubernamentales de "logros falsos", y respondió horas después del inicio de la ofensiva con misiles balísticos y drones contra instalaciones de Saudi Aramco en Riad y Khurais, alegando que se trataba de una represalia por lo que describieron como "50 ataques aéreos y con misiles" de la coalición saudí en 12 horas. Arabia Saudí no ha confirmado ni desmentido oficialmente ninguna de las dos series de ataques.
El 6 de octubre, un día después, los hutíes elevaron la apuesta al afirmar que habían alcanzado con misiles el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, algo que Arabia Saudí no ha confirmado y que Moncloa.com describió como "un salto cualitativo" de verificarse. Riad sí reconoció daños en los aeropuertos de Yizán y Najrán, en la frontera sur. Las fuerzas progubernamentales informaron además de avances en el distrito de Al Waziyah, en la provincia de Taiz, mientras que los hutíes, a través de su portavoz militar Yahya Sarea, aseguraron haber repelido esos avances y causado "decenas de bajas"; ninguna de estas posiciones ha podido ser verificada por fuentes independientes sobre el terreno.
El frente de Taiz, la tercera ciudad del país, es señalado por analistas citados por Infobae como el punto crítico de los próximos días: si los hutíes logran cortar la carretera entre Adén y Taiz, la ciudad quedaría de facto bajo asedio, replicando el patrón de cercos prolongados que ha marcado el conflicto yemení desde que la coalición liderada por Arabia Saudí intervino en 2015 para respaldar al Gobierno reconocido internacionalmente frente al avance hutí.
El trasfondo económico de la disputa por Bab el-Mandeb es directo: el estrecho conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y el océano Índico y constituye, junto con el canal de Suez, la ruta marítima más corta entre Asia y Europa. Una interrupción prolongada del tráfico obligaría a numerosas navieras a rodear África por el cabo de Buena Esperanza, encareciendo fletes y, según recoge Moncloa.com, presionando al alza los precios energéticos en España y el resto de Europa si el bloqueo se agrava.
Los hutíes controlan Saná, la capital yemení, desde 2014, y desde entonces el país vive dividido entre el Gobierno reconocido internacionalmente —respaldado por la coalición saudí— y el movimiento hutí, alineado con Irán. La toma hutí de Bab el-Mandeb y de un tramo de costa en septiembre de 2026 marcó un punto de inflexión que llevó a Riad a reactivar su implicación militar directa en el país, tras años de un conflicto estancado con altibajos desde la tregua parcial de 2022.
El enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, Hans Grundberg, advirtió en un comunicado recogido por Infobae de que las operaciones militares de las últimas semanas plantean "graves riesgos para la población civil" e instó a todas las partes a dar un paso atrás en la escalada, proteger a los civiles y sus infraestructuras y garantizar el acceso de la ayuda humanitaria. La Organización Internacional para las Migraciones de la ONU cifró en 184.000 las personas desplazadas desde que la guerra se reanudó este verano, tras el colapso del alto el fuego que estaba vigente desde 2022.
Los hutíes controlan Saná, la capital, desde 2014, así como amplias zonas del norte y la costa del mar Rojo tomadas en sucesivas ofensivas, incluida la de septiembre de 2026.
La coalición liderada por Arabia Saudí intervino militarmente en Yemen en 2015 en apoyo del Gobierno reconocido internacionalmente, dando inicio a un conflicto que se ha prolongado, con una tregua parcial desde 2022, hasta la ofensiva actual.
El Gobierno yemení y la coalición saudí afirman haber recuperado Moca y el estrecho de Bab el-Mandeb, una vía por la que pasa alrededor del 12% del comercio marítimo mundial.
Los hutíes respondieron con misiles y drones contra instalaciones petroleras de Aramco y, el 6 de octubre, contra el aeropuerto de Riad, elevando el riesgo de escalada regional.
Naciones Unidas advierte de "graves riesgos para la población civil" y cifra en 184.000 los desplazados desde que la guerra se reanudó este verano.
Una interrupción prolongada del tráfico por Bab el-Mandeb podría encarecer los fletes marítimos y presionar al alza los precios energéticos en Europa, incluida España.
Ninguna de las cifras y afirmaciones militares de las partes en conflicto ha sido corroborada por fuentes independientes sobre el terreno.
Los hutíes habían tomado en septiembre de 2026 el estrecho de Bab el-Mandeb y unos 150 kilómetros de costa yemení, agravando la crisis de seguridad marítima en el mar Rojo.
La ofensiva se respalda en el Acuerdo de Defensa de la Meca, activado por Arabia Saudí junto a Turquía y Pakistán, cuyo alcance exacto no ha sido detallado oficialmente.
Estados Unidos, según fuentes regionales y occidentales citadas por Reuters, limita su papel a compartir inteligencia con las fuerzas saudíes, sin participación aérea directa en la ofensiva.
Taiz, la tercera ciudad de Yemen, es considerada el frente más sensible: su conexión por carretera con Adén podría quedar cortada si avanzan los hutíes.
Fuentes: Infobae — anuncio de la ofensiva (4 oct)Infobae — mapa de la guerra en Yemen (6 oct)Infobae — declaración de la coalición saudíMoncloa.com — ofensiva y respaldo saudíMoncloa.com — ampliación de la ofensiva y ataque a Riad (6 oct)Europa Press (Diario Siglo XXI) — recuperación de Bab el-MandebInfobae/EFE — avances en Al Waziyah y respuesta hutí (6 oct)Infobae — advertencia humanitaria de la ONU (Hans Grundberg)
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