La socimi española acumula fuertes caídas desde sus máximos de junio de 2026 ante el temor de los inversores a su dependencia de CoreWeave, aunque la mayoría de analistas mantiene recomendación de compra.
La socimi del IBEX 35 encadena meses de castigo bursátil por la concentración de su negocio de centros de datos en CoreWeave, su principal inquilino en ese segmento, mientras la compañía trata de calmar al mercado y varios analistas defienden que la caída es una oportunidad de compra. La socimi española acumula fuertes caídas desde sus máximos de junio de 2026 ante el temor de los inversores a su dependencia de CoreWeave, aunque la mayoría de analistas mantiene recomendación de compra. En la práctica: El episodio pone en cuestión la velocidad con la que las socimis europeas han apostado por los centros de datos vinculados a la demanda de inteligencia artificial, y expone el riesgo de concentración de clientes en un segmento todavía inmaduro.

MERLIN PROPERTIES MARINEDA CITY FACHADA
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Merlin Properties, la socimi española cotizada en el IBEX 35, acumula fuertes caídas en bolsa desde sus máximos de junio de 2026. El detonante es el temor de los inversores a la exposición de su negocio de centros de datos a CoreWeave, la compañía estadounidense de computación en la nube que se ha convertido en su principal inquilino en ese segmento y cuya propia cotización se ha desplomado en los mercados de EE.UU.
Según El Español/Invertia, las acciones de Merlin llegaron a ceder alrededor de un 25% en los cuatro meses previos al 19 de octubre, con caídas adicionales de más de un 2% en sesiones posteriores a pesar de los intentos de la compañía por tranquilizar al mercado. Otros agregadores de prensa económica sitúan el retroceso acumulado en el entorno del 20%-30% desde junio, en función de la fecha de corte, lo que refleja la elevada volatilidad del valor en las últimas semanas.
La propia Merlin ha salido a defender sus cuentas: CoreWeave aporta solo el 8,6% de las rentas totales de la compañía en el primer semestre de 2026, aunque concentra la gran mayoría —en torno al 80%-90% según las fuentes consultadas— de la capacidad operativa o preacordada de su división de centros de datos, que hoy suma 160 megavatios en operación o preacuerdo frente a un plan de 724 megavatios en tres fases. La compañía afirma que su objetivo es diversificar clientes para que ninguno supere el 20% del negocio una vez completados los proyectos, y recuerda que dispone de protecciones contractuales, como la posibilidad de interrumpir el suministro eléctrico y recursos legales sobre los equipos instalados en caso de impago.
Entre los analistas, Jefferies ha mantenido una visión constructiva: según El Español, el banco fija un precio objetivo de 16 euros (recomendación de compra, con un potencial de revalorización cercano al 37%), mientras otras coberturas señalan que la firma elevó su recomendación de mantener a comprar, apuntando que, aunque el mercado de derivados de crédito (CDS) implica una probabilidad de impago de CoreWeave superior al 50% a cinco años, ese riesgo "no descarrila la tesis de inversión" de Merlin a largo plazo.
El contexto de fondo es la fuerte corrección de CoreWeave en Wall Street, cuyas acciones han caído en torno a un 56% desde mayo, con sesiones de pérdidas superiores al 11% en una sola jornada, en medio de dudas crecientes sobre la financiación y la demanda real de infraestructura de inteligencia artificial. Esa presión sobre su principal arrendatario es la que ha trasladado la incertidumbre al valor de Merlin en el parqué madrileño.
El episodio también reabre el debate sobre la velocidad con la que grandes socimis europeas han reorientado parte de su cartera hacia centros de datos vinculados a la demanda de inteligencia artificial, un negocio todavía incipiente y dependiente de muy pocos clientes de gran tamaño. Para Merlin, el reto inmediato es demostrar al mercado que puede diversificar su cartera de arrendatarios en ese segmento al ritmo que prometió antes de que la confianza inversora se deteriore más allá de lo que justifican sus propias cifras de rentas.
La promoción de centros de datos por parte de Merlin se intensificó en 2025-2026 en paralelo al auge de la demanda de infraestructura de IA.
En septiembre de 2026 la compañía ya afrontó dudas bursátiles ligadas a cambios regulatorios sobre centros de datos, según Capital Madrid.
El episodio pone en cuestión la velocidad con la que las socimis europeas han apostado por los centros de datos vinculados a la demanda de inteligencia artificial, y expone el riesgo de concentración de clientes en un segmento todavía inmaduro.
Merlin diversificó hace años desde oficinas y centros comerciales hacia centros de datos como apuesta de crecimiento, aprovechando el auge de la demanda de computación en la nube e IA; CoreWeave se convirtió en uno de sus socios clave para ese desarrollo.