Varios institutos demoscópicos —DYM, El Mundo, SocioMétrica, 40dB, GAD3 y Sigma Dos— sitúan a PP y Vox por encima de los 200 escaños necesarios para una mayoría absoluta de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre. El CIS, vinculado al Gobierno, es la excepción y coloca al PSOE en cabeza, lo que subraya la incertidumbre habitual de los sondeos de voto a casi dos meses de la cita electoral.
A menos de dos meses de las elecciones generales del 29 de noviembre, convocadas el 5 de octubre tras la disolución de las Cortes, la mayoría de los institutos demoscópicos que han publicado sondeos esta semana —DYM, El Mundo, SocioMétrica, 40dB, GAD3 y Sigma Dos— coinciden en situar a PP y Vox por encima de los 200 escaños, suficientes para una mayoría absoluta conjunta. La excepción es el CIS, el instituto público dependiente del Gobierno, cuyo último barómetro coloca al PSOE más de cinco puntos por delante del PP, una discrepancia que ilustra los límites de la fotografía demoscópica a esta distancia de las urnas. Varios institutos demoscópicos —DYM, El Mundo, SocioMétrica, 40dB, GAD3 y Sigma Dos— sitúan a PP y Vox por encima de los 200 escaños necesarios para una mayoría absoluta de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre. El CIS, vinculado al Gobierno, es la excepción y coloca al PSOE en cabeza, lo que subraya la incertidumbre habitual de los sondeos de voto a casi dos meses de la cita electoral.

Pedro Sánchez anunció el 5 de octubre, en una declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre, tras el rechazo parlamentario de sus decretos de vivienda, según confirma la propia Moncloa en su sitio oficial. Desde entonces, varios institutos demoscópicos han publicado o actualizado sondeos de intención de voto que dibujan un escenario mayoritariamente favorable al bloque de PP y Vox, en un contexto de campaña que arranca formalmente semanas más tarde pero que ya condiciona la agenda informativa.
El instituto DYM, en un sondeo para el Grupo El Progreso, atribuye al PP entre 144 y 148 escaños, al PSOE entre 102 y 105, y a Vox entre 58 y 61, con Sumar y Podemos reducidos a un papel marginal de dos a siete diputados cada uno. Un sondeo de El Mundo publicado el domingo anterior ofrece cifras similares: 140 escaños para el PP, 103 para el PSOE y 63 para Vox. En ambos casos, la suma de PP y Vox ronda los 200-211 escaños, por encima de los 176 necesarios para la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados.
Otros institutos citados en la cobertura agregada de estos días —SocioMétrica, 40dB, GAD3 y Sigma Dos— apuntan en la misma dirección, aunque con variaciones de varios puntos entre sí: SocioMétrica otorga 205 escaños conjuntos a PP (143) y Vox (62); GAD3 sitúa la suma en 202; y Sigma Dos, en 203, con el PP en 140 y Vox en 63 y el PSOE en 103. El sondeo exprés de El Español, realizado inmediatamente después del anuncio de la disolución, atribuye 143 diputados al PP, 106 al PSOE, 62 a Vox y 6 a Sumar, cifras que se mueven en el mismo rango que el resto de institutos privados consultados.
Por debajo de los cuatro grandes partidos, el sondeo de El Mundo desglosa también a las formaciones regionales —ERC, Junts, Bildu, PNV y BNG, entre otras—, cuya suma, aunque minoritaria en escaños individuales, seguiría siendo relevante en cualquier escenario en el que PP y Vox no alcanzasen por sí solos los 176 diputados necesarios. En los sondeos de DYM y El Mundo, Sumar y Podemos aparecen muy debilitados, con entre dos y nueve escaños cada uno, lo que apunta a una recomposición del espacio a la izquierda del PSOE tras la fragmentación que ha caracterizado esa parte del Congreso durante la legislatura que ahora termina.
El propio hecho de que el bloque PP-Vox supere por un margen relativamente amplio los 176 diputados en la mayoría de los sondeos —entre 200 y 211, según el instituto— tiene una lectura política adicional: de confirmarse ese resultado, ambos partidos podrían formar gobierno sin depender de otras formaciones, a diferencia de lo ocurrido en las legislaturas recientes, en las que tanto el bloque de izquierdas como el de derechas necesitaron el apoyo de partidos nacionalistas o regionalistas para alcanzar la investidura.
Frente a este consenso mayoritario, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el instituto demoscópico público que depende del Gobierno, constituye la principal excepción: su barómetro más reciente coloca al PSOE como primera fuerza, con una ventaja de más de cinco puntos sobre el PP, aunque sin que esa ventaja se traduzca, según la cobertura disponible, en una vía clara para formar gobierno dado el desplome simultáneo de sus socios habituales. La discrepancia entre el CIS y el resto de institutos privados es uno de los puntos más señalados por la prensa que ha analizado esta tanda de sondeos.
Esa divergencia no es nueva ni exclusiva de este ciclo electoral: el CIS, dirigido por un presidente de designación gubernamental, ha mostrado en legislaturas anteriores resultados sistemáticamente más favorables al PSOE que la media de institutos privados, una circunstancia señalada de forma recurrente por analistas y medios españoles como motivo para tratar sus datos con cautela adicional, igual que los de cualquier otro instituto con un patrocinador o cliente identificable, sea este un medio de comunicación, un partido o el propio Estado.
Conviene recordar, además, que los sondeos de intención de voto no son predicciones y que su fiabilidad se reduce cuanto más lejos está la fecha de la votación: en las elecciones generales de julio de 2023, la mayoría de los institutos sobrestimó la ventaja del bloque de PP y Vox, que finalmente no alcanzó la mayoría absoluta prevista por buena parte de las encuestas previas. Esa experiencia reciente es un argumento adicional para no dar por cerrado, a casi ocho semanas de la votación del 29 de noviembre, un resultado que varios sondeos actuales presentan como favorable a PP y Vox.
La campaña electoral, según el calendario oficial derivado de la convocatoria, se concentrará en las semanas inmediatamente anteriores al 29 de noviembre, un periodo en el que suelen producirse los mayores movimientos de intención de voto y en el que las principales cadenas de televisión han propuesto ya varios formatos de debate entre los candidatos. Hasta entonces, la sucesión de sondeos seguirá siendo, como ha ocurrido esta semana, el principal termómetro público de una contienda que todos los institutos consultados —con la salvedad del CIS— dan por favorable al bloque de PP y Vox, sin que ello permita descartar sorpresas de aquí al día de la votación.
En las elecciones generales de julio de 2023, los sondeos previos a la votación dieron por hecha una mayoría absoluta de PP y Vox que finalmente no se produjo, lo que obligó a una negociación de investidura prolongada que terminó con la reelección de Sánchez.
La mayoría de los sondeos publicados tras la convocatoria del 29 de noviembre sitúan a PP y Vox por encima de los 200 escaños, una cifra que, de confirmarse, les permitiría formar gobierno con mayoría absoluta sin necesidad de otros socios.
El PSOE aparece en segundo lugar en casi todos los institutos privados consultados, con horquillas de entre 102 y 106 escaños, muy por debajo de los resultados que necesitaría para liderar una alternativa de gobierno, mientras sus socios habituales de izquierda y los nacionalistas también retroceden en estos sondeos.
La notable excepción del CIS, que da la victoria al PSOE, mantiene abierta la discusión sobre el grado de fiabilidad de los sondeos en función del instituto que los elabora y de su relación con el Gobierno o con medios concretos.
Las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026 se celebran casi dos años antes de lo previsto, tras la disolución de las Cortes decretada por Sánchez a raíz del rechazo en el Congreso de sus decretos de vivienda el 2 de octubre.
Vox, que en las elecciones de julio de 2023 obtuvo 33 escaños, aparece en todos los sondeos citados con una subida sustancial, en algunos casos cercana a duplicar su representación, lo que lo convertiría en socio necesario de un eventual gobierno del PP.
Fuentes: La Moncloa — anuncio oficial de la convocatoria electoral, 5 de octubre de 2026El Progreso — sondeos de DYM y El Mundo, y divergencia del CISEl Español — sondeo exprés tras la disolución del CongresoTelemadrid — últimas encuestas y mayoría absoluta de PP y VoxQue.es — encuesta PP-Vox y ventaja sobre la izquierda
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