Alemania y Francia han cerrado un acuerdo conjunto para suavizar la prohibición europea de vender coches de combustión a partir de 2035, con el respaldo de Italia. El canciller alemán Friedrich Merz proclamó en Bruselas que "la prohibición de los motores de combustión ya es historia", aunque el pacto es una propuesta política que todavía debe tramitarse en el Consejo y el Parlamento Europeo antes de convertirse en norma.
Alemania y Francia alcanzaron en la cumbre europea de Bruselas un acuerdo conjunto para relajar la prohibición de vender coches de combustión a partir de 2035, con el visto bueno de Italia. El canciller alemán Friedrich Merz afirmó que la medida "ya es historia", aunque el pacto es todavía una propuesta política pendiente de aprobación en el Consejo y el Parlamento Europeo. Alemania y Francia han cerrado un acuerdo conjunto para suavizar la prohibición europea de vender coches de combustión a partir de 2035, con el respaldo de Italia. El canciller alemán Friedrich Merz proclamó en Bruselas que "la prohibición de los motores de combustión ya es historia", aunque el pacto es una propuesta política que todavía debe tramitarse en el Consejo y el Parlamento Europeo antes de convertirse en norma.

Visit of Friedrich Merz, Federal Chancellor of Germany, to the European Commission - 2025 (1)
Foto: Visit of Friedrich Merz, Federal Chancellor of Germany, to the European Commission · Licencia: CC BY 4.0 · Archivo original · Condiciones de la licencia
Alemania y Francia cerraron en la cumbre del Consejo Europeo celebrada en Bruselas a mediados de octubre un acuerdo conjunto para suavizar la prohibición de vender coches nuevos de combustión a partir de 2035, según informaron Clean Energy Wire y Euronews. El canciller alemán, Friedrich Merz, lo resumió ante la prensa con una frase que ha recorrido los medios europeos: "Voy a expresarlo de manera muy sencilla: la prohibición de los motores de combustión ya es historia", recogió Libre Mercado de sus declaraciones. Merz añadió que Italia, el tercer gran país productor de automóviles de la Unión, se muestra "ampliamente de acuerdo" con el planteamiento franco-alemán.
El acuerdo mantiene el objetivo de reducir un 90% las emisiones de CO2 de los vehículos nuevos respecto a los niveles de referencia, pero elimina la obligación de compensar el 10% restante mediante combustibles sintéticos u otras medidas, según detallaron Clean Energy Wire y motor16.com. En la práctica, esto permitiría a los fabricantes seguir matriculando después de 2035 una proporción limitada de vehículos con motor de combustión, siempre que la media de emisiones de toda su flota respete el nuevo objetivo. El pacto franco-alemán incorpora además exigencias de contenido europeo defendidas por París: según Euronews, un 70% de los componentes del vehículo (excluida la batería) y un 10% del contenido de las baterías deberían tener origen europeo para acceder a ciertas ayudas públicas, vinculando así la flexibilización normativa a una agenda de "Compra Europea".
El giro de Francia es significativo: hace apenas un año, Francia y España defendían conjuntamente mantener intacta la prohibición de 2035 frente a las presiones del sector alemán, de acuerdo con una información de Bloomberg de octubre de 2025. El nuevo frente franco-alemán, con Italia sumada, deja a España en una posición más aislada dentro del bloque de grandes mercados automovilísticos europeos, aunque no hay constancia de un cambio de postura oficial del Gobierno español hasta la fecha.
El acuerdo no es, por ahora, un cambio normativo: se trata de una posición política común entre Berlín y París que debe trasladarse al procedimiento legislativo ordinario de la UE, con la Comisión Europea, el Consejo y el Parlamento Europeo como actores necesarios. Merz declaró confiar en que la UE pueda "tomar una decisión al respecto con relativa rapidez", y la presidencia irlandesa del Consejo aspira a cerrar una posición común entre los Estados miembros antes de que termine el año, según recogió Libre Mercado. Clean Energy Wire recoge además que organizaciones ecologistas y parte del sector de vehículos eléctricos han criticado el pacto, advirtiendo de que debilitar el objetivo de 2035 podría perjudicar a los fabricantes europeos que ya han invertido en electrificación y restar previsibilidad regulatoria a toda la cadena de suministro.
La cuestión seguirá negociándose en las próximas semanas dentro de las instituciones europeas, en paralelo a la revisión del reglamento de emisiones de CO2 para turismos y furgonetas que la Comisión tiene en marcha. Mientras no se apruebe una modificación formal del reglamento vigente, la fecha límite de 2035 para el fin de la venta de coches nuevos de combustión sigue siendo, jurídicamente, la norma en vigor en la Unión Europea.
La Unión Europea aprobó en 2023 la norma que prohíbe la venta de coches nuevos de combustión a partir de 2035. Desde entonces, fabricantes y gobiernos de Alemania e Italia han pedido revisarla, mientras que Francia y España defendían mantenerla sin cambios hasta el giro franco-alemán de octubre de 2026.
Si el acuerdo franco-alemán se traduce en una reforma legislativa, los fabricantes europeos podrían seguir vendiendo una proporción de coches de combustión después de 2035, aliviando la presión de inversión en electrificación pura pero generando incertidumbre regulatoria para las marcas que ya han apostado por el vehículo eléctrico.
El reglamento europeo vigente, aprobado en 2023, fija el fin de la venta de coches nuevos de gasolina y diésel en la UE a partir de 2035 como parte de la estrategia climática del Green Deal. Alemania e Italia, con sus potentes industrias automovilísticas, han presionado durante los últimos dos años para flexibilizar ese calendario.
Orange España eleva un 2% sus ingresos hasta septiembre gracias a la venta de dispositivos
Por qué importa: También en economia: contexto reciente de la misma vertical.
Binance congela parte de los fondos tras un posible hackeo de hasta 6.300 millones de dolares
Por qué importa: También en economia: contexto reciente de la misma vertical.
La inflación se dispara en España e Italia y reaviva el temor a la estanflación en la eurozona
Por qué importa: También en economia: contexto reciente de la misma vertical.
España suma 73.600 ocupados en el tercer trimestre y roza los 22,9 millones, pero el paro repunta al 10,18%
Por qué importa: También en hetzner-unified-consumer: contexto reciente de la misma vertical.
El PIB de España crece un 0,6% en el tercer trimestre y acelera al 2,7% interanual
Por qué importa: También en economia: contexto reciente de la misma vertical.