La Acacia dealbata, conocida como mimosa, fue introducida en España en 1824 con fines ornamentales y hoy figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras: sus semillas germinan en masa tras el fuego y colonizan el terreno quemado antes de que se recupere la vegetación autóctona.
La mimosa (Acacia dealbata), llegada a España en 1824 desde Australia para embellecer jardines, está catalogada desde 2013 como especie exótica invasora. Sus semillas resisten años en el suelo y germinan en masa tras los incendios, lo que le permite colonizar el terreno quemado antes que la vegetación autóctona. La Acacia dealbata, conocida como mimosa, fue introducida en España en 1824 con fines ornamentales y hoy figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras: sus semillas germinan en masa tras el fuego y colonizan el terreno quemado antes de que se recupere la vegetación autóctona. En la práctica: La proliferación de mimosa tras los incendios complica y encarece la regeneración de bosques autóctonos en el noroeste de España, al competir con la vegetación nativa justo en el periodo posterior al fuego en que esta es más vulnerable.

Flores de mimosa (Acacia dealbata), la especie que llegó a España en 1824 y hoy está catalogada como invasora
Foto: Eugene Zelenko · Licencia: CC BY-SA 4.0 · Archivo original · Condiciones de la licencia
La Acacia dealbata, conocida popularmente como mimosa, llegó a España en 1824 procedente de Australia y Tasmania para decorar jardines por sus llamativas flores amarillas de floración invernal y su aroma dulce. Dos siglos después, la especie figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, aprobado por el Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, que prohíbe su comercialización y plantación en todo el territorio nacional salvo Canarias y Baleares, según recoge el propio Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) en su ficha oficial de la especie.
El árbol, hoy tan habitual en el noroeste peninsular que para muchos pasa por autóctono, crece con rapidez, forma masas densas que bloquean la luz a otras especies y fija nitrógeno en el suelo, alterando su composición química. Esa combinación le permite desplazar a la vegetación nativa en zonas de baja y media altitud, hasta unos 600 metros, con Galicia como uno de los territorios más afectados, de acuerdo con la documentación del catálogo oficial y con reportajes especializados como el publicado por Xataka.
El problema principal, sin embargo, es su relación con el fuego: la mimosa es una especie pirófita cuyas semillas pueden permanecer viables en el suelo durante más de una década y germinan de forma masiva cuando reciben el calor de un incendio. Su biomasa, rica en aceites y resinas, arde con facilidad y favorece la propagación de las llamas, mientras que después del paso del fuego sus plántulas colonizan el terreno calcinado antes de que la vegetación autóctona pueda regenerarse, según describen tanto la ficha técnica del MITECO como un análisis publicado por OKDiario centrado en Galicia.
Esta dinámica crea un círculo que los gestores forestales consideran difícil de romper: cuanto más arde una zona invadida por mimosa, más terreno gana la propia especie frente al bosque original, lo que a su vez incrementa la carga de combustible disponible para futuros incendios. Además, al tratarse de una leguminosa fijadora de nitrógeno, su presencia prolongada modifica la fertilidad del suelo de un modo que favorece a otras plantas oportunistas y dificulta que especies autóctonas como robles, alcornoques o brezales recuperen su espacio tras el fuego. No existen cifras oficiales consolidadas sobre la superficie total colonizada por mimosa tras incendios en España, y las estimaciones disponibles proceden sobre todo de estudios y observaciones regionales en el noroeste peninsular.
Frente a esta expansión, las administraciones combinan distintas técnicas de control: arranque manual de plántulas jóvenes, anillado de troncos en ejemplares adultos para provocar su muerte progresiva, aplicación de herbicida sobre los tocones recién cortados para evitar el rebrote desde la raíz, y en algunos casos experimentales se ha explorado el control biológico con insectos como el escarabajo australiano Melanterius maculatus, que se alimenta de sus semillas. Según coinciden las fuentes consultadas, la erradicación completa resulta costosa y lenta precisamente por la capacidad de la semilla de esperar años en el suelo hasta que un incendio le da la oportunidad de germinar, lo que obliga a repetir las labores de control durante varias temporadas seguidas en la misma parcela para evitar que la especie vuelva a instalarse.
La Acacia dealbata, originaria de Australia y Tasmania, fue introducida en España en 1824 con fines puramente ornamentales, mucho antes de que se identificaran sus efectos como especie invasora y su relación con el régimen de incendios.
La proliferación de mimosa tras los incendios complica y encarece la regeneración de bosques autóctonos en el noroeste de España, al competir con la vegetación nativa justo en el periodo posterior al fuego en que esta es más vulnerable.
La especie fue incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras mediante el Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, que regula dicho catálogo y prohíbe la comercialización, transporte, posesión y plantación de las especies listadas en todo el territorio español salvo Canarias y Baleares.
La OMS anuncia siete candidatos para sucederla en la dirección general, con la española María Neira entre ellos
Por qué importa: También en internacional: contexto reciente de la misma vertical.
España es el primer país donde los pacientes de ELA podrán clonar y conservar su voz gratis con IA
Por qué importa: También en sociedad: contexto reciente de la misma vertical.
El aumento de las infecciones de transmisión sexual se frena en España, pero se mantiene en niveles históricamente altos
Por qué importa: También en salud: contexto reciente de la misma vertical.
Un equipo del IAA-CSIC desarrolla una "linterna fotónica" que combina la luz de siete telescopios y podría evitar construir instrumentos gigantes
Por qué importa: También en ciencia: contexto reciente de la misma vertical.
El Rey entrega en Vitoria los Premios Nacionales de Investigación 2026, por primera vez fuera de Madrid
Por qué importa: También en ciencia: contexto reciente de la misma vertical.