Menos de 24 horas después de anunciar que pediría la anulación del balotaje que perdió frente a Lula, Flávio Bolsonaro desistió de esa vía y anunció una Acción de Investigación Judicial Electoral por presunto abuso de poder económico. El presidente del PL, Valdemar Costa Neto, reconoció el resultado presidencial, mientras expertos consultados por La Tercera dan pocas opciones a la nueva demanda.
Luiz Inácio Lula da Silva remontó la desventaja con la que llegó al balotaje y se impuso al senador Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre, según el escrutinio oficial del Tribunal Superior Electoral (TSE). Bolsonaro calificó el resultado de "inexplicable" y anunció que pediría su anulación, pero desistió de esa vía menos de 24 horas después y anunció en su lugar una demanda por presunto abuso de poder económico contra Lula. Menos de 24 horas después de anunciar que pediría la anulación del balotaje que perdió frente a Lula, Flávio Bolsonaro desistió de esa vía y anunció una Acción de Investigación Judicial Electoral por presunto abuso de poder económico. El presidente del PL, Valdemar Costa Neto, reconoció el resultado presidencial, mientras expertos consultados por La Tercera dan pocas opciones a la nueva demanda.

Luiz Inácio Lula da Silva, reelegido presidente de Brasil, en su retrato oficial del Palacio de Planalto.
Foto: Ricardo Stuckert / Palácio do Planalto · Licencia: CC BY 2.0 · Archivo original · Condiciones de la licencia
El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil confirmó la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente tras el escrutinio del 99,77% de las secciones electorales de la segunda vuelta celebrada el 25 de octubre de 2026. Según los boletines oficiales, Lula obtuvo el 51,76% de los votos válidos (64.078.503 votos), frente al 48,24% del senador Flávio Bolsonaro (59.728.246 votos), una diferencia de 4,35 millones de votos. El resultado fue corroborado de manera independiente por medios como El Comercio, La Nación, CNN en Español, Milenio y la agencia brasileña Terra, que siguieron en directo la progresión del conteo del TSE a lo largo de la noche.
La victoria supone una remontada respecto a la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, en la que Flávio Bolsonaro —senador por Río de Janeiro desde 2018 y heredero político de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro— había encabezado la votación con el 47,03% frente al 45,16% de Lula, sin que ninguno alcanzara la mayoría necesaria para evitar el balotaje. Con este resultado, Lula da Silva, de 81 años, se convierte en el primer presidente brasileño en obtener cuatro mandatos y es, según BBC Mundo e Infobae, el primer candidato desde el retorno de la democracia en 1988 que, tras perder la primera vuelta, gana la segunda; gobernará hasta enero de 2031, con la toma de posesión prevista para el 5 de enero de 2027.
En su discurso de victoria, pronunciado la noche del 25 de octubre en São Paulo, Lula afirmó que "esta elección mostró que Brasil no es el patio trasero de nadie" y reivindicó un papel "central" y no "periférico" del país en los asuntos globales, en una referencia que BBC Mundo e Infobae vincularon a la injerencia de actores externos, incluidas grandes plataformas digitales, en la campaña. Lula acusó a su rival de mentir "con un desparpajo" que, dijo, revelaba la ausencia de "una célula de humanismo", y reclamó que los "delitos en el mundo digital se traten como los delitos en la vida real", en alusión a grandes corporaciones tecnológicas que, según él, operan sin obligaciones fiscales mientras influyen en procesos electorales.
El propio Lula destacó que la jornada registró los niveles más bajos de abstención y voto nulo de la historia electoral brasileña, y agradeció explícitamente el respaldo de los jóvenes, las personas mayores, las mujeres y los trabajadores. Prometió, pese a enfrentar un Congreso con una bancada bolsonarista numerosa, hacer "la mejor presidencia que este país ha tenido" y ampliar los canales de comunicación digital y participación ciudadana durante su cuarto mandato.
Flávio Bolsonaro fue proclamado candidato del Partido Liberal (PL) el 25 de julio de 2026, con Alfredo Gaspar como compañero de fórmula, después de que su padre quedara inhabilitado políticamente en junio de 2023 y, posteriormente, fuera condenado a 27 años de prisión por intentar orquestar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022. El senador construyó su campaña sobre promesas de mano dura en seguridad pública, rebajas fiscales y políticas sociales conservadoras, además de un compromiso explícito de indultar a su padre si llegaba a la presidencia, un punto que sus críticos señalaron como un conflicto de interés directo sobre el sistema judicial que lo había condenado.
El 26 de octubre, Flávio Bolsonaro calificó el resultado de "inexplicable" y anunció que su equipo de campaña presentaría formalmente ante el TSE una petición de anulación del balotaje, alegando que se "cambiaron las reglas del juego" durante la jornada electoral, según recogieron de forma coincidente El Dínamo, BioBioChile y Newtral. El reclamo se centraba en la decisión judicial, atribuida al ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Cristiano Zanin, de ampliar en dos horas el horario de votación en varias zonas por problemas de transporte público y lluvias intensas que, según la campaña de Bolsonaro, dificultaron el acceso a los colegios electorales. Ministros de la Justicia Electoral brasileña —tanto del TSE como del STF— habían descartado públicamente que ese reclamo pudiera derivar en una anulación, al no existir precedente que lo sustente y porque los votos registrados después de las 17:00 horas representaron apenas el 0,03% del total escrutado, insuficiente para alterar un resultado con 3,5 puntos de diferencia.
Esa petición de anulación duró menos de 24 horas: el propio 26 de octubre, tras conversaciones con aliados y abogados que advirtieron sobre la debilidad jurídica del argumento y el escenario desfavorable en el TSE y el STF, la campaña de Flávio Bolsonaro desistió de solicitar la anulación del balotaje y anunció en su lugar que presentará una Acción de Investigación Judicial Electoral (AIJE) por presunto abuso de poder económico contra Lula, centrada en medidas anunciadas por el presidente durante la campaña, con el objetivo de pedir la revocación de su mandato y no la repetición de la elección. Gobernadores y senadores aliados, entre ellos Tarcísio de Freitas, gobernador de São Paulo por Republicanos, defendieron el giro de estrategia y calificaron el resultado electoral de "capítulo cerrado", según recogieron de forma independiente El Universal, La Jornada Maya, El Imparcial, Ámbito y La Tercera.
El propio presidente del PL, Valdemar Costa Neto, reconoció expresamente la derrota: "Reconocemos el resultado presidencial", afirmó, comprometiéndose a actuar con "responsabilidad, transparencia y respeto a las instituciones", según La Jornada Maya. Analistas consultados por La Tercera y por BBC Brasil consideran que la nueva demanda por abuso de poder económico, un tipo de recurso habitual en las campañas electorales brasileñas, difícilmente prosperará: la abstención se redujo entre ambas vueltas, ambas candidaturas habían solicitado la ampliación horaria que ahora se cuestiona, y el abogado Fernando Neisser, presidente de la comisión de derecho electoral del Instituto de Abogados de São Paulo, considera "difícil que prospere" desde el punto de vista estrictamente legal.
La reacción de los mercados ante el resultado electoral fue inmediata: el ETF ligado al Ibovespa que cotiza en Japón (NEXT Funds Ibovespa Linked) se desplomó alrededor de un 11% en la apertura, mientras el dólar futuro llegó a subir cerca de un 10%, hasta rondar los 5,51 reales, por encima de lo que preveían analistas de Bloomberg Economics, que habían proyectado un debilitamiento del real de apenas el 3,5% ante una victoria de Lula. La magnitud del movimiento sugiere que parte de los inversores había descontado una victoria de Flávio Bolsonaro tras su ventaja en la primera vuelta y las últimas encuestas previas al balotaje, lo que amplificó la sorpresa al confirmarse la remontada.
Varios mandatarios de la región reaccionaron al resultado. La expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner felicitó al pueblo brasileño y a Lula, calificando la jornada de "auténtico 17 de octubre electoral", en referencia histórica al peronismo argentino, mientras el presidente chileno Gabriel Boric había expresado previamente su respaldo a la candidatura de Lula. En Brasil, el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, pidió "paz y pacificación" independientemente del resultado final, en un contexto de alta polarización política que se arrastra desde la última década.
El resultado también reabre el debate sobre la situación judicial de Jair Bolsonaro, condenado por el intento de golpe de Estado de 2022 y cuya suerte dependía en parte de un eventual indulto presidencial que solo su hijo había prometido durante la campaña. Con la derrota de Flávio Bolsonaro y el reconocimiento del resultado por parte del PL, esa vía política queda cerrada por ahora, aunque el entorno del expresidente no ha descartado nuevas estrategias judiciales para intentar reducir su condena por otras vías legales ajenas al Ejecutivo.
El resultado también define la composición de fuerzas en el Congreso brasileño para los próximos cuatro años, ya que el oficialismo de Lula deberá negociar con una Cámara de Diputados fragmentada en la que el bolsonarismo conserva una bancada numerosa, lo que apunta a una gobernabilidad compleja similar a la que marcó el mandato anterior. Esta redacción seguirá verificando el desenlace de la AIJE anunciada por la campaña de Bolsonaro ante el TSE y actualizará la nota si el tribunal se pronuncia sobre ella.
En 2022, Lula ya había derrotado a Jair Bolsonaro en un balotaje igualmente reñido, en un proceso en el que el entonces presidente tardó días en reconocer el resultado y que culminó con su posterior condena por intento de golpe de Estado.
El resultado otorga a Lula un cuarto mandato presidencial, provoca una reacción adversa inmediata en los mercados financieros y cierra, por ahora, la vía de un indulto presidencial para Jair Bolsonaro. El giro de Flávio Bolsonaro —de pedir la anulación del balotaje a desistir de ello en menos de 24 horas y presentar en su lugar una demanda por abuso de poder económico— y el reconocimiento explícito del resultado por el presidente del PL reducen la incertidumbre institucional inmediata sobre la transición, aunque mantienen abierto un frente judicial menor cuyas probabilidades de éxito los expertos consultados consideran escasas.
La segunda vuelta llegó tras una primera ronda en la que Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro e inhabilitado este desde 2023, encabezó la votación, lo que obligó a Lula a remontar en las tres semanas de campaña entre ambas rondas.
La ampliación de dos horas del horario de voto, ordenada por el ministro del STF Cristiano Zanin ante problemas de transporte público y lluvias, fue el eje del reclamo de anulación que la campaña de Bolsonaro presentó y retiró en menos de 24 horas, ya que la propia Justicia Electoral calcula que esos votos adicionales representaron solo el 0,03% del escrutinio total.
Irán intensifica sus ataques en el estrecho de Ormuz y Washington le disputa la autoría de un hundimiento
Por qué importa: También en internacional: contexto reciente de la misma vertical.
Francia eleva a casi mil los detenidos tras una jornada de protestas y los chalecos amarillos convocan un nuevo 'tercer acto' para el 31 de octubre
Por qué importa: También en internacional: contexto reciente de la misma vertical.
Delcy Rodríguez promete elecciones en Venezuela sin fecha mientras Machado reitera su exigencia para 2027 y visita La Guaira
Por qué importa: También en internacional: contexto reciente de la misma vertical.
EEUU bloquea las importaciones de tres genómicas chinas por trabajo forzoso uigur y China amenaza con represalias
Por qué importa: También en Internacional / Estados Unidos / China / Comercio: contexto reciente de la misma vertical.
Zelenski teme un 'Yalta 2.0' ante la posible cumbre trilateral entre Putin, Trump y Xi
Por qué importa: También en internacional: contexto reciente de la misma vertical.