España ha instalado 5.003 puntos de recarga públicos en los primeros nueve meses de 2026, muy por debajo de los 13.382 del mismo periodo de 2025, según el Barómetro de Electromovilidad de Anfac. Casi uno de cada cuatro cargadores ya instalados está fuera de servicio.
La red pública de recarga para vehículos eléctricos crece a un tercio del ritmo del año pasado y casi una cuarta parte de los puntos instalados no funciona, según el último Barómetro de Electromovilidad de Anfac. España ha instalado 5.003 puntos de recarga públicos en los primeros nueve meses de 2026, muy por debajo de los 13.382 del mismo periodo de 2025, según el Barómetro de Electromovilidad de Anfac. Casi uno de cada cuatro cargadores ya instalados está fuera de servicio. En la práctica: El retraso en la red de recarga pública condiciona directamente la adopción del coche eléctrico en España, al generar incertidumbre sobre la disponibilidad real de puntos de carga funcionales fuera de las grandes ciudades.

Un cargador público para vehículos eléctricos en Málaga. Casi uno de cada cuatro puntos instalados en España está fuera de servicio, según Anfac.
Foto: Daniel Capilla · Licencia: CC BY-SA 4.0 · Archivo original · Condiciones de la licencia
La expansión de la red de cargadores públicos para coches eléctricos en España ha perdido fuelle en 2026. Según el Barómetro de Electromovilidad de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), entre enero y septiembre se instalaron 5.003 nuevos puntos de recarga, frente a los 13.382 que se sumaron en el mismo periodo de 2025. Es decir, el ritmo de este año equivale apenas al 37,4% del registrado el año anterior, según recoge Anfac en su informe del tercer trimestre, citado por OkDiario.
Con esas cifras, la red pública alcanzó los 58.075 puntos de recarga a cierre del tercer trimestre, frente a los 53.072 con los que se cerró 2025, un incremento que confirman los propios comunicados trimestrales de Anfac. El tercer trimestre aportó 1.393 puntos nuevos, de los cuales 399 son de alta potencia (150 kW o más), una categoría que según la patronal sigue creciendo en proporción pero no en volumen suficiente para cubrir la demanda de recarga rápida en carretera.
Más allá del ritmo de instalación, el barómetro señala un problema de fondo: 17.965 de los puntos ya instalados, un 23,6% del total, permanecen fuera de servicio por averías, mal estado o porque siguen pendientes de conexión a la red de distribución eléctrica. El dato no es puntual: en el primer trimestre del año, Anfac ya había contabilizado 17.073 cargadores inoperativos, un 31% del parque instalado en ese momento, según recogió electromovilidad24.com. La proporción de puntos fuera de servicio se mantiene, por tanto, como un problema estructural y no coyuntural a lo largo del año.
Anfac atribuye el frenazo en las nuevas instalaciones a la lentitud de los trámites administrativos y, en particular, a los procesos de acceso y conexión a la red eléctrica de distribución, que retrasan la puesta en marcha de infraestructura ya construida. La patronal sitúa además a España en 27,8 puntos sobre 100 en su índice de electromovilidad, frente a una media europea de 42,1 puntos, una brecha de 14,3 puntos que, según el informe, refleja tanto el retraso en infraestructura como en la penetración del vehículo eléctrico en el mercado español.
Ninguna de las fuentes consultadas por Anfac, ni el Ministerio para la Transición Ecológica, ha publicado hasta el momento una respuesta específica a los datos del tercer trimestre. Las cifras consolidan una tendencia ya visible en barómetros anteriores de la propia patronal, lo que sitúa el debate sobre la velocidad de electrificación del parque automovilístico español en un problema de ejecución de infraestructura más que de demanda, a medida que las ventas de coches eléctricos continúan creciendo en 2026.
El contraste entre el crecimiento de las ventas y el estancamiento de la infraestructura preocupa especialmente a los fabricantes, que llevan meses advirtiendo de que la falta de puntos de recarga fiables fuera de las grandes ciudades frena la decisión de compra de buena parte de los consumidores españoles. Otras lecturas, basadas en metodologías distintas centradas en la cobertura de carga rápida en autopistas, arrojan porcentajes de cumplimiento más favorables, lo que subraya que el diagnóstico sobre el estado real de la red depende en gran medida del indicador que se utilice para medirla.
España cerró 2025 con 53.072 puntos de recarga pública tras un fuerte crecimiento ese año; el frenazo detectado en 2026 revierte parte de esa tendencia de aceleración.
El retraso en la red de recarga pública condiciona directamente la adopción del coche eléctrico en España, al generar incertidumbre sobre la disponibilidad real de puntos de carga funcionales fuera de las grandes ciudades.
Anfac publica trimestralmente su Barómetro de Electromovilidad, que cruza datos de instalación de infraestructura de recarga con la evolución de ventas de vehículos electrificados en España, comparándolos con la media de la Unión Europea.
Orange España eleva un 2% sus ingresos hasta septiembre gracias a la venta de dispositivos
Por qué importa: También en economia: contexto reciente de la misma vertical.
Binance congela parte de los fondos tras un posible hackeo de hasta 6.300 millones de dolares
Por qué importa: También en economia: contexto reciente de la misma vertical.
La inflación se dispara en España e Italia y reaviva el temor a la estanflación en la eurozona
Por qué importa: También en economia: contexto reciente de la misma vertical.
España suma 73.600 ocupados en el tercer trimestre y roza los 22,9 millones, pero el paro repunta al 10,18%
Por qué importa: También en hetzner-unified-consumer: contexto reciente de la misma vertical.
El PIB de España crece un 0,6% en el tercer trimestre y acelera al 2,7% interanual
Por qué importa: También en economia: contexto reciente de la misma vertical.