El líder del PP condenó la violencia registrada el 21 de octubre en A Coruña durante un acto de Vox, con dos detenidos, 15 heridos (12 de ellos policías) y nuevos disturbios por la noche.
Un acto electoral de Vox en la Praza de María Pita de A Coruña derivó el 21 de octubre en cargas policiales, dos detenidos y quince heridos, doce de ellos agentes, incluidos dos periodistas. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, mostró su respaldo a los coruñeses y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, mientras BNG y Podemos denunciaron una actuación policial "desproporcionada". El líder del PP condenó la violencia registrada el 21 de octubre en A Coruña durante un acto de Vox, con dos detenidos, 15 heridos (12 de ellos policías) y nuevos disturbios por la noche. En la práctica: El incidente añade tensión a la recta final de la campaña del 29N y alimenta un cruce de acusaciones entre PP, Vox, BNG y Podemos sobre la proporcionalidad de la actuación policial, con consecuencias para el debate sobre seguridad y orden público en la campaña.

Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, mostró su respaldo a los coruñeses y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tras los disturbios registrados en A Coruña durante un acto de Vox.
Foto: Gregory de Leeuw / European People's Party / Wikimedia Commons · Licencia: CC BY 2.0 · Archivo original · Condiciones de la licencia
Un acto de campaña de Vox celebrado la tarde del 21 de octubre en la Praza de María Pita, en A Coruña, terminó en disturbios después de que varios miles de personas se concentraran para protestar contra la presencia del líder del partido, Santiago Abascal. Según las cifras aportadas por la Policía Nacional y recogidas por Infobae (agencias) y Galiciapress, entre 4.000 y 5.000 manifestantes se congregaron frente a los aproximadamente 300 asistentes al mitin, convocado por organizaciones estudiantiles, Galiza Nova y sindicatos de inquilinos.
Durante la mañana y la tarde, parte de los concentrados lanzó petardos, sillas de terrazas, piedras y botellas contra el cordón policial desplegado para proteger el acto. La Policía Nacional respondió con varias cargas, pelotas de goma y gas lacrimógeno para mantener el perímetro. El balance actualizado, según Telemadrid, fue de dos personas detenidas por atentado a la autoridad y desórdenes públicos y quince heridos, doce de ellos agentes de policía, además de varios manifestantes, entre ellos dos periodistas: uno golpeado con una piedra en la pierna y otro con una botella en la cabeza. Numerosos contenedores e incendios urbanos se registraron en distintos puntos de la ciudad, incluidas la avenida de la Marina, Juan Flórez, el entorno del auditorio sinfónico y la rotonda de América.
Los incidentes se reprodujeron por la noche en una segunda concentración, convocada bajo los lemas "contra la represión policial" y "contra el fascismo" y que, según las fuentes consultadas, reunió en torno a 2.500 personas frente a la Subdelegación del Gobierno. Un grupo minoritario de manifestantes quemó contenedores y levantó vallas de obra a modo de barricadas y cortó tráfico en varios puntos, lo que obligó a nuevas cargas policiales, según informaron Cope y Que.es.
El presidente del PP y candidato a la Moncloa, Alberto Núñez Feijóo, publicó un mensaje en redes sociales en el que mostró su apoyo "a los coruñeses y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado" y afirmó que "la violencia no tiene cabida en democracia", acompañando el texto con un vídeo que, según recogen Telemadrid y Democrata.es, muestra a un agente recibiendo golpes durante una de las cargas de la mañana. "Galicia no es así", concluyó Feijóo, en una declaración que varios medios atribuyen directamente a su cuenta oficial y no a una entrevista o rueda de prensa.
El propio Abascal calificó la protesta como una "coacción violenta" orquestada por "los aliados de Sánchez" y aseguró que "no hay coacción que pueda pararnos", según Infobae; además, según Moncloa.com, condicionó parte de su discurso sobre la reforma constitucional a la respuesta institucional ante este tipo de protestas. El coordinador de campaña del PP, Miguel Tellado, declaró que "en democracia la violencia nunca es el camino", en línea con el mensaje de Feijóo. La alcaldesa de A Coruña, la socialista Inés Rey, afirmó que "cualquier reivindicación pierde legitimidad cuando recurre a la violencia", distanciándose también de los disturbios sin respaldar explícitamente la actuación policial.
Frente a estas posiciones, el BNG calificó las cargas policiales de "absolutamente desproporcionadas e injustificadas" y la secretaria general de Galiza Nova acusó a Vox de propagar un discurso "de odio y racismo que divide a las clases trabajadoras", afirmando que ese discurso "no tiene cabida en Galicia", en una réplica directa al eslogan empleado horas después por Feijóo con sentido contrario. La dirigente de Podemos Ione Belarra describió las imágenes de A Coruña como "intolerables", en referencia a la actuación policial y no a la violencia de los manifestantes. Esta discrepancia sobre quién inició la escalada y sobre la proporcionalidad de la respuesta policial permanece como el principal punto no resuelto entre las versiones oficiales y las de los colectivos convocantes: ninguna de las fuentes consultadas aporta un relato minuto a minuto que acredite de forma independiente qué bando lanzó el primer objeto.
Conviene distinguir en este episodio entre lo que está acreditado por varias fuentes coincidentes y lo que permanece como acusación de una de las partes. Son hechos verificados por al menos tres medios independientes: la fecha y el lugar de la concentración, el número de detenidos (dos), la cifra de quince heridos con doce agentes entre ellos, el uso de pelotas de goma y gas lacrimógeno por parte de la Policía Nacional, los objetos arrojados contra el cordón policial y la existencia de una segunda concentración nocturna con quema de contenedores. Son, en cambio, valoraciones políticas no verificables de forma independiente: la caracterización de la protesta como "coacción violenta orquestada" por parte de Abascal, la atribución de "discurso de odio" a Vox por parte de Galiza Nova, y la calificación de las cargas policiales como "desproporcionadas" por parte del BNG. El propio mensaje de Feijóo combina ambos planos: se apoya en un hecho verificado (el vídeo de un agente agredido) para formular una valoración política que, por su propia naturaleza, no es verificable de forma independiente, como es la afirmación genérica de que "Galicia no es así".
El episodio se produce en plena campaña de las elecciones generales del 29 de noviembre, apenas días después de que Vox presentara sus listas al Congreso con Abascal encabezando la candidatura por Madrid, y en un contexto en el que varios actos del partido en distintas ciudades españolas han estado acompañados de protestas y, en algunos casos, de incidentes de tensión similares, aunque de menor intensidad que el registrado en A Coruña. Esto ha reabierto el debate político sobre los límites del derecho de manifestación frente a actos electorales de partidos a los que parte del espectro político califica de extrema derecha, un debate que previsiblemente seguirá presente en las próximas semanas de campaña.
Tanto el Ministerio del Interior como la Delegación del Gobierno en Galicia no habían emitido, hasta el cierre de esta información, un balance oficial propio que vaya más allá de los partes policiales ya recogidos por Infobae, Galiciapress y Telemadrid, por lo que las cifras de heridos y detenidos citadas en este artículo proceden de fuentes policiales trasladadas a esos medios y no de un comunicado institucional formal.
La campaña de las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026 ha registrado varios actos de Vox marcados por protestas, en un contexto de polarización creciente entre los bloques electorales.
El incidente añade tensión a la recta final de la campaña del 29N y alimenta un cruce de acusaciones entre PP, Vox, BNG y Podemos sobre la proporcionalidad de la actuación policial, con consecuencias para el debate sobre seguridad y orden público en la campaña.
Los actos de Vox han generado protestas recurrentes en distintas ciudades españolas durante la actual campaña electoral, con episodios previos de tensión, aunque el de A Coruña es el más violento registrado hasta ahora según el número de heridos y detenidos.
Albares dice que Exteriores avanza "a buen ritmo" para cumplir con el plazo del Supremo sobre la lista de la 'ley de nietos'
Por qué importa: También en España: contexto reciente de la misma vertical.
El PSOE acusa al PP de "coalición fraudulenta" con Vox en el Senado tras la defensa de Feijóo del pacto
Por qué importa: También en Política: contexto reciente de la misma vertical.
El Supremo y el Constitucional elevan su pulso judicial en la recta final de la amnistía al 'procés'
Por qué importa: También en nacional: contexto reciente de la misma vertical.
La Junta Electoral abre expediente a Sánchez por su vídeo ante el 'Guernica' y admite otra denuncia contra la ministra Elma Saiz
Por qué importa: También en España: contexto reciente de la misma vertical.
Solo 901 de los 163.355 nacionalizados por la 'ley de nietos' podran votar el 29-N tras acreditar el exilio
Por qué importa: También en nacional: contexto reciente de la misma vertical.