Datos oficiales y de ONG muestran una cuenca del Guadalquivir con más de la mitad de sus masas de agua subterránea en mal estado, mientras el procedimiento formal de declaración avanza con años de diferencia respecto a los primeros informes técnicos.
El artículo 56 del Texto Refundido de la Ley de Aguas (Real Decreto Legislativo 1/2001) y la Ley 9/2010 de Aguas de Andalucía facultan a las Juntas de Gobierno de los organismos de cuenca -y, en las cuencas intracomunitarias, a la Junta de Andalucía- a declarar que una masa de agua subterránea está en riesgo de no alcanzar un buen estado cuantitativo o químico, sin necesidad de consultar previamente al Consejo del Agua.
Tras esa declaración se activan plazos legales concretos: en un máximo de seis meses el organismo de cuenca debe constituir una comunidad de usuarios si no existiera, y en el plazo máximo de un año desde la declaración debe aprobarse, previa consulta con esa comunidad, un plan de ordenación de las extracciones.
El caso de las masas de agua subterránea del entorno de Doñana -La Rocina, Almonte y Marismas, parte del acuífero Almonte-Marismas- ilustra el procedimiento: la Junta de Gobierno de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) decidió en julio de 2019 iniciar el trámite de declaración, que se formalizó finalmente en julio de 2020, un año después del inicio del expediente y tras someterlo a consulta pública.
Lee también: Muere la mujer estrangulada en Málaga: qué puede detectar VioGén y qué queda fuera sin denuncia previaEl SAS deberá pagar 348.600 euros a una mujer que sufrió un ictus tras una cirugía en Almería
Un caso más reciente, el de la masa de agua 'Baza-Freila-Zújar' en Granada, muestra un patrón similar: la Junta de Gobierno de la CHG fue informada del inicio del procedimiento en diciembre de 2024 y la declaración de riesgo cuantitativo se aprobó por unanimidad en 2025, al constatarse que la masa se encontraba 'en mal estado cuantitativo'.
Un ejemplo de demora mayor es el de la masa 'Sierra y Mioceno de Estepa', para la que la Oficina de Planificación Hidrológica de la CHG ya propuso en 2008 la declaración de sobreexplotación de sus acuíferos, lo que evidencia que entre la propuesta técnica inicial y la declaración administrativa efectiva pueden transcurrir varios años en algunos expedientes.
Según un informe de Greenpeace España sobre la cuenca del Guadalquivir, el 52% de sus masas de agua subterránea (45 masas) se encuentra en mal estado, principalmente por la presión del regadío y la falta de control sobre las extracciones, que ascienden a 841,47 hectómetros cúbicos al año, de los que cerca del 90% se destina a riego agrícola; además, 24 masas (un 28%) están en mal estado químico, nueve de las cuales han solicitado prórroga más allá de 2027.
Un informe de WWF sobre el entorno de Doñana identifica unas 3.300 hectáreas de cultivo con indicios de riego irregular -en torno al 20% de la superficie regada con aguas subterráneas de la zona- y calcula que en el acuífero Almonte-Marismas se extraen de forma irregular unos 13,34 hectómetros cúbicos de agua al año; la organización señala además la comarca granadina de Baza, donde unas 4.100 hectáreas (cerca del 62% de su superficie de regadío) presentarían indicios de extracción ilícita, con un índice de explotación del acuífero de la Sierra de las Estancias del 208%, cifra que la propia organización condiciona a confirmación oficial.
Frente a estos datos, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir sostiene que su seguimiento mediante imágenes satelitales Sentinel-2 muestra una reducción de más del 70% del riego ilegal en Doñana entre 2017 y 2026 -de 1.113 a 330 hectáreas fuera de ordenación- y que ya se han cerrado 847 pozos, con avances en la constitución de comunidades de usuarios de aguas subterráneas (CUMAs) como la de La Rocina, cuya junta de explotación aprobó una reducción del 15% de las extracciones antes de poder autorizar una campaña sin restricciones en 2026-2027 gracias a la recarga del acuífero.
WWF reconoce ese progreso, pero advierte de que el problema se desplaza hacia nuevos cultivos como el olivar superintensivo sin concesión, y cuestiona la capacidad real de control de la Administración, al señalar que los organismos responsables no tienen medios humanos ni técnicos suficientes para medir con precisión cuánta agua se extrae de los pozos por encima de lo autorizado.
El precedente ayuda a medir la escala del cambio. El conflicto entre la Junta de Andalucía y el Gobierno central por la gestión del agua en el entorno de Doñana tuvo un episodio destacado con la proposición de ley andaluza para legalizar regadíos en la zona, finalmente retirada tras el acuerdo sobre el 'Marco para el desarrollo territorial sostenible de Doñana', firmado por ambas administraciones el 27 de noviembre de 2023.
El conflicto entre la Junta de Andalucía y el Gobierno central por la gestión del agua en el entorno de Doñana tuvo un episodio destacado con la proposición de ley andaluza para legalizar regadíos en la zona, finalmente retirada tras el acuerdo sobre el 'Marco para el desarrollo territorial sostenible de Doñana', firmado por ambas administraciones el 27 de noviembre de 2023.
Una declaración formal de sobreexplotación activa obligaciones legales concretas -constitución de comunidades de usuarios y planes de ordenación de extracciones en plazos de seis meses a un año-, por lo que cualquier retraso en la declaración pospone también esas medidas correctoras obligatorias. El Ministerio para la Transición Ecológica cifra en 13 las masas de agua subterránea declaradas en riesgo cuantitativo y químico a la vez, y en 45 las declaradas solo en riesgo cuantitativo a nivel nacional, algunas de ellas con sentencias judiciales que las han anulado, aunque no firmes. La cuenca del Guadalquivir concentra buena parte de la superficie agrícola de regadío intensivo de Andalucía, incluidas zonas como el Campo de Dalías (Almería), con unas 20.000 hectáreas de invernaderos que dependen en parte del acuífero del Poniente, para el que ya se ha presentado un primer plan de recuperación.
El Ministerio para la Transición Ecológica cifra en 13 las masas de agua subterránea declaradas en riesgo cuantitativo y químico a la vez, y en 45 las declaradas solo en riesgo cuantitativo a nivel nacional, algunas de ellas con sentencias judiciales que las han anulado, aunque no firmes.
La cuenca del Guadalquivir concentra buena parte de la superficie agrícola de regadío intensivo de Andalucía, incluidas zonas como el Campo de Dalías (Almería), con unas 20.000 hectáreas de invernaderos que dependen en parte del acuífero del Poniente, para el que ya se ha presentado un primer plan de recuperación.
Fuentes: BOE - Anuncio de la CHG sobre declaración de la masa de agua subterránea 'Baza-Freila-Zújar' en riesgoBOE - Anuncio de la CHG sobre declaración de las masas 'La Rocina', 'Almonte' y 'Marismas' en riesgo (2020)MITECO - Masas de agua subterránea declaradas en riesgoGreenpeace España - Cuenca del Guadalquivir, el reino del descontrolPúblico - WWF identifica más de 3.000 hectáreas de cultivo en Doñana con indicios de ilegalidadHuelva24 - Se reduce más de un 70% la superficie de riego ilegal en Doñana según la CHG
Muere la mujer estrangulada en Málaga: qué puede detectar VioGén y qué queda fuera sin denuncia previa
Por qué importa: Tema compartido: andalucía.
El SAS deberá pagar 348.600 euros a una mujer que sufrió un ictus tras una cirugía en Almería
Por qué importa: Tema compartido: andalucía.
Estabilizado el incendio de Niebla (Huelva), calificado por elDiario.es como el mayor de la historia de Andalucía, tras más de una semana de trabajo
Por qué importa: Tema compartido: andalucía.
¿Fue el cambio climático? Qué sabemos de la catástrofe de Nepal
Por qué importa: También en Ciencia / Clima: entre las piezas con más lectura reciente.
El TMT rechaza por falta de consenso la oferta de hasta 1.000 millones para instalarse en La Palma
Por qué importa: También en Ciencia: contexto reciente de la misma vertical.