En VO2, los nanodominios recuerdan pulsos previos: corrientes fuertes llevan a conmutación determinista y corrientes débiles borran esa memoria parcial.
El material puede cambiar cuánto azar tiene su siguiente conmutación según su historia eléctrica; esa memoria física es lo que interesa para hardware neuromórfico. El VO2 conserva memoria en su distribución de nanodominios: pulsos fuertes lo llevan a un estado más determinista y pulsos débiles pueden devolver el azar. En VO2, los nanodominios recuerdan pulsos previos: corrientes fuertes llevan a conmutación determinista y corrientes débiles borran esa memoria parcial. En la práctica: En dispositivos de dióxido de vanadio, la distribución de nanodominios sigue reorganizándose durante miles de segundos después de la conmutación eléctrica.
En VO2, una conmutación eléctrica no termina cuando desaparece el pulso.
Los nanodominios continúan reorganizándose durante miles de segundos.
Mediante dispersión coherente de rayos X, los investigadores siguieron esa evolución dentro de dispositivos operativos.
Cuando se aplican repetidamente corrientes por encima del umbral, los dominios entran en un estado jammed o vítreo.
En ese estado, la siguiente conmutación se vuelve más determinista.
Pulsos subumbral pueden deshacer parte de la organización y recuperar el comportamiento estocástico.
El material conserva así una memoria física de cómo ha sido excitado.
La posibilidad de ajustar azar y determinismo dentro del propio dispositivo puede resultar útil para computación neuromórfica, aunque falta demostrar arquitecturas grandes y eficientes.
En dispositivos de dióxido de vanadio, la distribución de nanodominios sigue reorganizándose durante miles de segundos después de la conmutación eléctrica.
Pulsos repetidos por encima del umbral pueden empujar el material hacia un estado jammed/glassy donde la conmutación se vuelve mucho más determinista.
Corrientes por debajo del umbral pueden borrar esa memoria de corto plazo y recuperar una conmutación estocástica.
VO2 atraviesa una transición metal-aislante que cambia bruscamente sus propiedades eléctricas.
El hardware neuromórfico busca materiales cuyo propio estado físico pueda almacenar historia y modificar futuras respuestas.
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