La Real ha perdido ante Betis, Real Madrid, Atlético y Bournemouth en sus últimos siete partidos oficiales. Los resultados no dibujan una caída uniforme: ha ganado a Espanyol y Elche y empatado con Celta, pero los golpes adversos están provocando desconexiones demasiado grandes.
La Real Sociedad llega a Mestalla con **cuatro derrotas en sus últimos siete partidos oficiales**. La secuencia incluye derrotas ante Betis, Real Madrid, Atlético de Madrid y Bournemouth; victorias frente a Espanyol y Elche; y un empate sin goles contra el Celta. El balance es malo, pero no describe a un equipo incapaz de competir: describe a uno demasiado irregular entre partidos y, sobre todo, dentro del mismo partido.
El golpe más reciente llegó en Europa League. Bournemouth ganó 1-2 en Anoeta después de una primera parte en la que la Real tuvo enormes problemas para contener ritmo y agresividad. Matarazzo había elegido una defensa de cinco, rectificó tras el descanso hacia una estructura más habitual y el equipo mejoró. El dato táctico importa: no fue simplemente que los jugadores ejecutaran peor, sino que el plan inicial dejó espacios que el rival explotó antes de la corrección.
Cuatro días antes, el Atlético había ganado 0-3 en Anoeta. Esa derrota reforzó otra preocupación: la dificultad para sostener el partido después del primer golpe. Medios que siguen al equipo señalan un patrón repetido contra Real Madrid, Elche, Atlético y Bournemouth: cuando llega un gol, una expulsión o una fase adversa, la Real pierde orden emocional y táctico durante demasiados minutos.
Lee también: Qué nos enseñan 70 años de temporales mediterráneos: dónde falla primero y qué señales permiten anticiparseEl temporal del Mediterráneo pasa de los vídeos a las consecuencias: clases suspendidas, inundaciones y transporte afectado
Eso distingue esta racha de una simple falta de calidad. Un equipo puede perder porque genera poco, porque concede demasiado o porque enfrenta rivales mejores. La Real ha mostrado momentos de dominio y ha sido capaz de marcar tres goles fuera al Elche. El problema es que su rendimiento tiene una dispersión enorme. El techo de algunos tramos no compensa un suelo demasiado bajo cuando el partido cambia de guion.
Los resultados de Liga lo muestran. Perdió 1-0 ante Betis y 4-1 en el Bernabéu, luego ganó 2-1 al Espanyol, empató 0-0 con Celta y venció 3-2 en Elche antes del 0-3 contra el Atlético. No hay una trayectoria descendente perfectamente ordenada. Hay oscilaciones que dificultan construir confianza y que convierten cada gol encajado en una prueba de estabilidad.
La parte ofensiva tampoco es neutra. Cuando la Real necesita remontar, puede caer en ataques más acelerados y dejar distancias grandes detrás del balón. Eso aumenta transiciones rivales y hace que un 0-1 se convierta más fácilmente en 0-2. Recuperar control no significa atacar menos, sino decidir mejor cuántos jugadores ocupan zonas de remate y cuántos protegen una pérdida.
Matarazzo tiene además que decidir cuánto variar el sistema. Cambiar a línea de cinco puede ofrecer protección contra determinados rivales, pero reduce automatismos si la plantilla ha trabajado sobre otro dibujo. Corregir durante el partido tiene valor, como ocurrió ante Bournemouth, aunque también consume minutos y energía. La solución puede estar menos en acumular esquemas y más en fijar principios que sobrevivan a cualquier estructura.
Mestalla añade presión porque el calendario abre después un parón que amplifica cualquier resultado. Ganar permitiría convertir la secuencia en una mala fase corregible; otra derrota dejaría semanas de debate sobre cuatro o cinco resultados negativos en muy poco tiempo. El Valencia también llega necesitado, de modo que ninguno puede tratar el partido como una estación de paso.
La comparación con la temporada anterior debe hacerse con cuidado porque plantillas y contexto cambian, pero la Real ha construido su reputación reciente sobre organización, presión coordinada y capacidad para competir incluso sin dominar áreas. Cuando esos rasgos desaparecen después de un golpe, el equipo pierde precisamente su ventaja histórica. Recuperarla importa más que cualquier ajuste cosmético.
El indicador útil en Mestalla no será solo el resultado. Habrá que observar qué ocurre si la Real encaja primero, si pierde una ocasión clara o si el rival cambia estructura. Un equipo estable puede seguir ejecutando después de un accidente. Si Matarazzo consigue que la respuesta a la adversidad deje de ser una caída de diez o quince minutos, la racha puede corregirse mucho antes de que cambien todos los nombres o el sistema.
La Real ha basado buena parte de su ciclo reciente en estabilidad táctica y competitiva, incluso en temporadas con Europa. El inicio de 2026-27 bajo Matarazzo ha sido más irregular: resultados buenos y malos se alternan y la derrota europea ante Bournemouth ha puesto el foco en cómo responde el equipo cuando el plan inicial falla.
Otra derrota antes del parón prolongaría la presión sobre Matarazzo y sobre una plantilla que compite en Liga y Europa. Una victoria en Mestalla, en cambio, no borraría los problemas, pero reduciría urgencia y permitiría trabajar varias semanas con un diagnóstico menos condicionado por el marcador.
La Real juega el 20 de septiembre en Mestalla contra el Valencia.
En sus siete últimos partidos oficiales contabilizados antes de ese encuentro suma cuatro derrotas, dos victorias y un empate.
Fuentes: LaLiga — resultados de la Real SociedadReal Sociedad — próximo partidoAS — La Real se rompe al primer revésAS — derrota europea ante Bournemouth
Qué nos enseñan 70 años de temporales mediterráneos: dónde falla primero y qué señales permiten anticiparse
Por qué importa: Tema compartido: valencia.
El temporal del Mediterráneo pasa de los vídeos a las consecuencias: clases suspendidas, inundaciones y transporte afectado
Por qué importa: Tema compartido: valencia.
De la Fuente cree que la final de 2030 será en España; la FIFA todavía no ha adjudicado públicamente el partido
Por qué importa: También en Fútbol / Mundial 2030 / Sedes: contexto reciente de la misma vertical.
Valverde-Baena, Courtois y el fondo, Vinicius y Ortiz Arias: el derbi también se juega en la tensión
Por qué importa: También en Fútbol / Derbi de Madrid / Arbitraje: contexto reciente de la misma vertical.
Los 22 del derbi: el once que mejor encaja para cada equipo y qué cambios deberían decidirlo
Por qué importa: También en Fútbol / Derbi de Madrid / Táctica: contexto reciente de la misma vertical.