La EPA del segundo trimestre es histórica: 486.000 ocupados más y el paro en el 9,87%, el más bajo desde 2008. Y aun así, la pregunta del bar es otra: ¿por qué no lo noto? La respuesta no es negar el récord — es seguir el dinero desde la nómina hasta el alquiler. La nómina llega; lo que se la come tiene nombre.
Primero, el récord, porque es real y no conviene regatearlo: España ganó 486.000 ocupados entre abril y junio y roza los 22,8 millones de personas trabajando, la cifra más alta de su historia (INE, EPA del segundo trimestre de 2026). El paro cae en 213.300 personas y la tasa baja del 10% por primera vez desde 2008: 9,87%. Y la calidad aguanta el examen: de los empleos nuevos del trimestre, 405.400 son a tiempo completo y 386.900 indefinidos; la temporalidad queda en el 15% (12,3% en el sector privado). La población activa también marca récord — 25,3 millones —, o sea que no es que la gente deje de buscar: es que hay más gente trabajando y más gente queriendo trabajar a la vez.
El matiz honesto: el segundo trimestre siempre es el bueno. Es el trimestre de la contratación turística y agrícola de verano, y por eso la comparación seria es contra otros segundos trimestres — y ahí también gana: el nivel de ocupación es máximo histórico de la serie, no solo del año.
Ahora la otra hoja. Mientras el empleo marcaba récords, los salarios reales — lo que tu sueldo compra de verdad — siguen por debajo de donde estaban: la OCDE sitúa los salarios reales españoles un 2% por debajo del nivel de principios de 2021, una de las mayores pérdidas del club, y prevé que sigan estancados en 2026 y 2027 (Employment Outlook 2026, nota de España). La inflación ya no es la de 2022-2023, pero la subyacente sigue rondando el 3% — los precios no bajan: suben más despacio sobre un escalón que ya subió.
Y luego está el precio de existir bajo techo. La vivienda en propiedad sube un 12,9% interanual (INE, Índice de Precios de Vivienda del primer trimestre de 2026) — la mayor subida de la vivienda usada en 19 años, con 44 trimestres seguidos al alza. El alquiler marca máximo histórico: 15,3 €/m² de media en junio, un 4,2% más en un año, con 29 de las 52 capitales en récord (idealista). Madrid a 23,7 €/m², Barcelona a 23. Un sueldo que pierde poder adquisitivo desde 2021 compite contra una vivienda que sube al 12,9%. Esa resta no sale — y no salir es exactamente lo que millones de personas llaman "vivir peor". No es una percepción equivocada: es una cuenta bien hecha.
Empleo
Máximo histórico
22,8 M de ocupados · EPA 2T 2026 (INE)
Salario real
Por debajo de 2021
−2% vs 1T 2021 · OCDE, Employment Outlook 2026
Vivienda
+12,9% interanual
Precio de compra · IPV 1T 2026 (INE)
Dentro del récord hay dos Españas laborales. Baleares tiene un paro del 6,11%; Andalucía, del 14,56% — más del doble. Cataluña sola aporta 130.800 de los empleos nuevos. Y 764.200 hogares siguen teniendo a todos sus miembros en paro; son 86.500 menos que hace tres meses, pero siguen siendo tres cuartos de millón de casas donde el récord de empleo es un titular de otros. El CIS remata el cuadro: la vivienda es el primer problema del país para los españoles — la preocupación escaló hasta el 42,6% en julio, por delante de todo lo demás. Cuando el problema número uno del país es el precio de la casa, un récord de empleo se vive como lo que es: necesario, pero no suficiente.
Empleo récordDemanda de casa donde hay trabajoPrecios récord ahíLa mejora se entrega en la renovación
¿A dónde va la mejora del empleo? En las zonas donde se concentra el empleo, parte de la mejora salarial acaba absorbida por la vivienda: con el alquiler subiendo un 4,2% y la compra un 12,9% frente a salarios reales aún por debajo de 2021, cada punto de diferencia es renta que se desplaza del trabajo a la vivienda. La cadena: más empleo → más demanda de casa donde hay trabajo (Madrid, arco mediterráneo, islas) → precios récord exactamente ahí → parte de la mejora se entrega en la renovación del contrato. Más empleo no garantiza vivir mejor si la vivienda captura la mejora.