La Comunidad de Madrid restableció el servicio en la estación de Metro de Sol a las 22.00 horas del 17 de octubre, hora y media después de que Metro de Madrid cerrara la estación el día anterior alegando 'insalubridad' por la acampada de la vivienda. La Administración regional afirmó haber constatado 'objetiva y documentalmente' que se habían restablecido las condiciones de seguridad y salud, tras un protocolo de limpieza y análisis de un laboratorio externo. Los sindicatos de Metro mantienen su desacuerdo con el cierre original y Renfe nunca cerró su propia estación en la misma plaza.
Metro de Madrid restableció el servicio en la estación de Sol a las 22.00 horas del sábado 17 de octubre, tras casi 34 horas de cierre por 'condiciones de insalubridad' que la Comunidad de Madrid atribuyó a la acampada por la vivienda instalada en la plaza. La Administración regional afirmó haber constatado 'objetiva y documentalmente', con el resultado de los análisis de un laboratorio externo, que las condiciones de seguridad y salud se habían restablecido. Persisten sin resolver las discrepancias planteadas por los sindicatos de Metro, que niegan haber pedido el cierre, y por Renfe, que nunca cerró su propia estación en la misma plaza. La Comunidad de Madrid restableció el servicio en la estación de Metro de Sol a las 22.00 horas del 17 de octubre, hora y media después de que Metro de Madrid cerrara la estación el día anterior alegando 'insalubridad' por la acampada de la vivienda.

Imagen de archivo de una entrada de la estación de Metro de Sol. No corresponde al cierre ni a la reapertura de octubre de 2026.
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La Comunidad de Madrid restableció el servicio en la estación de Metro de Sol a las 22.00 horas del sábado 17 de octubre, según confirmó un comunicado oficial publicado en el portal comunidad.madrid, poniendo fin a un cierre de las líneas 1, 2 y 3 que se había iniciado el viernes 16 de octubre a las 12.15 horas y que se prolongó, por tanto, casi 34 horas. El comunicado regional afirma que 'se ha constatado objetiva y documentalmente, con el resultado de los análisis, que las condiciones de seguridad y salud necesarias se han restablecido', tras un protocolo que incluyó la limpieza de los conductos de ventilación, la toma de muestras por un laboratorio externo y la supervisión del Área de Prevención interna de Metro de Madrid.
El cierre inicial se justificó por unas concentraciones de amoníaco que, según un informe de Laboratorios Himalaya citado por la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, habrían llegado al 80% del valor límite de exposición profesional, por la acumulación de orina y materia orgánica cerca de los conductos de ventilación atribuida a la acampada por la vivienda instalada en la plaza desde el 26 de septiembre. La reapertura se demoró más de 24 horas después de que Metro de Madrid concluyera los trabajos de limpieza en la madrugada del 17 de octubre, ya que la Comunidad de Madrid supeditó el restablecimiento del servicio a la obtención de garantías documentadas por parte del laboratorio externo, sin ofrecer en ningún momento una fecha concreta de reapertura.
Los sindicatos de Metro de Madrid —CCOO, UGT y Solidaridad Obrera—, que desde el 16 de octubre niegan de forma expresa haber solicitado el cierre o tener constancia de quejas de los trabajadores sobre la limpieza de la estación, no han hecho declaraciones adicionales tras conocerse la reapertura, por lo que su discrepancia con la versión oficial de la Comunidad de Madrid sobre el origen de la decisión sigue sin resolverse. Tampoco se ha hecho público un pronunciamiento posterior del delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, que el 17 de octubre había preguntado públicamente por qué la estación seguía cerrada una vez terminada la limpieza.
Renfe, que opera su propia estación de Cercanías bajo la misma plaza, no cerró sus instalaciones en ningún momento durante todo el episodio, al no haber detectado problemas de salubridad en ellas, según reiteraron El Independiente y que.es; esa discrepancia entre ambas infraestructuras contiguas —una cerrada y otra abierta por, en teoría, el mismo motivo sanitario— sigue sin una explicación técnica consensuada por parte de ninguna de las administraciones implicadas, incluso después de la reapertura de Metro.
La acampada por el derecho a la vivienda en la Puerta del Sol, convocada por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid desde el 26 de septiembre para reclamar un decreto de contratos de alquiler indefinidos, suspensión de desahucios sin alternativa habitacional y límites a los pisos turísticos, continúa en la plaza tras la reapertura de la estación, de acuerdo con la cobertura de Público y que.es; sus integrantes habían planteado el 17 de octubre una desescalada progresiva y consensuada, sin fecha de finalización fijada, que no se ha visto alterada por el episodio del cierre y la reapertura de Metro.
El episodio cierra, de momento, el capítulo del cierre de la estación dentro de la disputa más amplia entre la Comunidad de Madrid y el Gobierno central por la gestión de la acampada, que ya había pasado por los tribunales —con el rechazo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, el 5 de octubre, a una petición urgente de desalojo— y por la Fiscalía antes de trasladarse a la gestión de la infraestructura de transporte. Ninguna de las partes implicadas ha ofrecido, hasta el momento de esta actualización, una versión conjunta de los hechos que justificaron el cierre ni de los motivos exactos por los que se prolongó casi 34 horas.
La Comunidad de Madrid había cifrado previamente en unos 186.000 euros las pérdidas acumuladas por el cierre hasta el 14 de octubre, una cantidad atribuida en exclusiva a fuentes de la propia Administración regional y que ninguna de las fuentes consultadas por esta redacción ha podido contrastar con un cálculo independiente o con datos de Metro de Madrid desglosados específicamente para el episodio del 16 y 17 de octubre. La magnitud económica real de este cierre concreto, de casi 34 horas en una de las estaciones con mayor tránsito de la red, no ha sido cuantificada de forma oficial y separada de esa cifra previa, por lo que el impacto económico exacto de este episodio en particular sigue sin poder establecerse con precisión.
Políticamente, el episodio se ha sumado a los reproches cruzados que ya venían protagonizando la Comunidad de Madrid y el Gobierno central desde el inicio de la acampada: mientras Ayuso ha vinculado la permanencia de la protesta en Sol a una supuesta pasividad del Ejecutivo de Pedro Sánchez, la Delegación del Gobierno ha cuestionado en varias ocasiones la proporcionalidad y la justificación técnica de medidas como el cierre de la estación, sin que ninguna de las dos administraciones haya ofrecido, tras la reapertura, un balance conjunto o una explicación consensuada de lo ocurrido entre el viernes y el sábado. Esa falta de relato compartido deja abierta la posibilidad de que el episodio se invoque de forma distinta por cada parte en futuras fases del conflicto por la acampada.
Esta redacción no ha podido verificar de forma independiente el contenido íntegro de los análisis del laboratorio externo citados por la Comunidad de Madrid para justificar la reapertura, ni la cifra de pérdidas económicas atribuida al cierre, que no ha sido auditada por ninguna fuente independiente. Ambas versiones del origen de la decisión —la oficial de la Comunidad de Madrid y la de los sindicatos de Metro— siguen presentándose atribuidas a sus fuentes respectivas sin que ningún organismo independiente haya arbitrado la discrepancia hasta el momento de esta actualización.
26 de septiembre de 2026: se instala la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol, convocada por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid.
5 de octubre de 2026: el TSJM rechaza la petición de la Comunidad de Madrid de desalojo inmediato de la acampada.
16 de octubre de 2026, 12.15 horas: Ayuso anuncia y ejecuta el cierre de la estación de Metro de Sol por 'insalubridad'; los sindicatos de Metro desmienten haber pedido esa medida y Renfe mantiene abierta su estación de Cercanías en la misma plaza.
Madrugada del 17 de octubre de 2026: Metro de Madrid concluye los trabajos de limpieza de los conductos de ventilación de la estación de Sol.
17 de octubre de 2026 (día): la Comunidad de Madrid anuncia que la estación seguirá cerrada hasta obtener garantías documentadas, mientras el delegado del Gobierno, Francisco Martín, pregunta públicamente cuándo reabrirá.
17 de octubre de 2026, 22.00 horas: Metro de Madrid restablece el servicio en la estación de Sol tras constatar, según un laboratorio externo, que las condiciones de seguridad y salud se han restablecido.
La reapertura de una de las estaciones de Metro más transitadas de Madrid tras casi 34 horas de cierre pone fin, de momento, a una disrupción que afectó a las líneas 1, 2 y 3 en pleno centro de la ciudad, aunque las discrepancias políticas y sindicales sobre el origen de la medida permanecen sin resolver.
La persistencia de la acampada y de la disputa entre la Comunidad de Madrid y el Gobierno central sugiere que nuevas medidas o conflictos sobre la plaza de Sol no pueden descartarse, incluso con la estación ya operativa.
La acampada por el derecho a la vivienda, convocada por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, se instaló en la Puerta del Sol el 26 de septiembre de 2026 para reclamar contratos de alquiler indefinidos, la suspensión de desahucios sin alternativa habitacional y límites a los pisos turísticos, y continúa en la plaza tras la reapertura de la estación de Metro.
El 5 de octubre, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó una petición urgente de la Comunidad de Madrid para forzar el desalojo inmediato de la acampada por parte de la Delegación del Gobierno.
El cierre de la estación de Metro de Sol, del 16 al 17 de octubre, se enmarcó en una disputa más amplia entre la Comunidad de Madrid y el Gobierno central sobre la gestión de la acampada, en la que los sindicatos de Metro y Renfe aportaron versiones contradictorias a la justificación sanitaria oficial.