La compañía afirma haber detectado tres redes de cuentas falsas que amplificaban contenido sobre candidatos y figuras públicas estadounidenses antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, aunque no ha dado un desglose por país ni evidencia forense pública, y ni Teherán, ni Moscú ni Pekín han respondido a la acusación.
X anunció el 14 de octubre la suspensión de más de 13.000 cuentas que atribuye a tres operaciones de influencia vinculadas a Irán, Rusia y China dirigidas a la conversación política estadounidense, sin ofrecer desglose por país ni evidencia forense pública, a tres semanas de las elecciones legislativas de medio mandato. La compañía afirma haber detectado tres redes de cuentas falsas que amplificaban contenido sobre candidatos y figuras públicas estadounidenses antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, aunque no ha dado un desglose por país ni evidencia forense pública, y ni Teherán, ni Moscú ni Pekín han respondido a la acusación. En la práctica: La suspensión, de confirmarse con detalle adicional, afectaría a la conversación política en la red X durante la recta final de la campaña de las elecciones legislativas de medio mandato de EE.UU. del 3 de noviembre, aunque su alcance real sobre el debate público es, por ahora, difícil de medir sin el desglose por país ni los datos subyacentes.
X anunció el 14 de octubre, a través de su cuenta corporativa Global Government Affairs, la suspensión de más de 13.000 cuentas que la compañía atribuye a tres presuntas operaciones de influencia extranjera vinculadas a Irán, Rusia y China. Según el comunicado, citado de forma coincidente por Infobae/EFE, Middle East Eye, OSINT613 y JFeed, las redes usaban perfiles falsos para publicar y amplificar contenido sobre la política de Estados Unidos, dirigido a candidatos y figuras públicas de todo el espectro ideológico, a tres semanas de las elecciones legislativas de medio mandato del 3 de noviembre, en las que se renueva la Cámara de Representantes y parte del Senado.
La empresa explicó que identificó las cuentas mediante "barridos e investigaciones proactivas" orientados a detectar comportamiento coordinado no autiéntico que incumple su política de autenticidad. Según el mismo comunicado, las tres redes no se limitaron a amplificar un único bando: publicaban contenido dirigido tanto a figuras afines al Gobierno como a la oposición, algo que X presenta como indicio de que el objetivo era polarizar y erosionar la conversación cívica en general más que favorecer a un partido concreto. La compañía no precisó, sin embargo, cuántas de las 13.000 cuentas corresponden a cada uno de los tres países, ni identificó a los operadores concretos de las redes, ni publicó evidencia forense —patrones técnicos, infraestructura compartida, rastros de financiación— que respalde la atribución geográfica.
La compañía añadió que mantendrá sus medidas de vigilancia durante el resto de la campaña y después de los comicios del 3 de noviembre, apoyándose además en dos mecanismos ya existentes en la plataforma: el sistema de notas de contexto (Community Notes), mediante el que usuarios verificados pueden añadir aclaraciones a publicaciones potencialmente engañosas, y su política de integridad cívica, pensada específicamente para contenido relacionado con procesos electorales. Según X, ambos mecanismos funcionan como una capa adicional a la detección de cuentas inauténticas, aunque la empresa no detalló cuántas de las piezas de contenido difundidas por las 13.000 cuentas suspendidas habían sido ya marcadas por notas de contexto antes de la purga.
Esa falta de detalle es relevante porque la acusación —una operación de injerencia electoral coordinada desde tres Estados— descansa, a la espera de verificación externa, en la propia valoración interna de X: ninguna de las fuentes consultadas por esta redacción recoge un análisis independiente de observatorios de desinformación, agencias de ciberseguridad o investigadores académicos que corrobore el origen estatal atribuido a las cuentas. Tampoco hay, por el momento, respuesta pública de los gobiernos de Irán, Rusia o China a la acusación, ni confirmación ni desmentido, algo que tampoco resulta inusual en este tipo de episodios, en los que los Estados señalados rara vez comentan acusaciones de operaciones encubiertas en redes sociales.
La compañía, propiedad de Elon Musk, ya ha difundido anuncios similares en el pasado: a comienzos de 2026 su equipo de seguridad informó de la detección de una granja de cuentas china de unos 200.000 perfiles, de los que identificó 200 publicando de forma que podía manipular tendencias políticas, también a través de su cuenta Global Government Affairs. Ese patrón de anuncios periódicos de purgas de cuentas atribuidas a potencias extranjeras, concentrados en vísperas electorales, ha sido señalado por analistas como una práctica recurrente de la plataforma cuya metodología de atribución rara vez se hace pública con el mismo nivel de detalle que las cifras totales agregadas.
El contraste con episodios anteriores es significativo: en junio de 2020, bajo la gestión previa de la empresa, entonces llamada Twitter, la plataforma retiró 32.242 cuentas vinculadas a los gobiernos de China, Rusia y Turquía, y en aquella ocasión sí ofreció un desglose detallado por país —23.750 cuentas chinas vinculadas al Partido Comunista, 1.152 rusas asociadas a medios afines al Kremlin y 7.340 turcas que amplificaban narrativas del partido gobernante AKP—, además de ejemplos concretos del tipo de contenido difundido por cada red. La comparación muestra que la empresa ha dispuesto en el pasado de capacidad técnica para publicar ese nivel de detalle, lo que hace más notoria su ausencia en el anuncio de este mes.
El anuncio actual llega en un contexto de alta tensión informativa en Estados Unidos antes de unas midterms que definirán el control del Congreso durante la segunda mitad del mandato de Donald Trump, y en el que la injerencia extranjera en redes sociales ha sido objeto de escrutinio recurrente desde los ciclos electorales de 2016, 2020 y 2024. X presentó la medida como parte de sus "salvaguardas" de cara a los comicios, pero no ha anunciado si compartirá los datos subyacentes con investigadores externos, con el Gobierno estadounidense o con terceros independientes para una verificación adicional de la cifra y de la atribución a los tres países señalados.
Queda por ver si agencias de inteligencia estadounidenses, observatorios académicos de desinformación o los propios gobiernos señalados se pronuncian en los próximos días sobre la cifra y la atribución ofrecidas por X, y si la compañía detalla en algún momento —como hizo en 2020— el reparto por país de las 13.000 cuentas suspendidas, algo que no ha hecho hasta la fecha de esta publicación. Mientras tanto, la cifra circula en medios de todo el espectro político como un hecho consumado, aunque solo una parte de ella —que la suspensión se produjo y que X la vincula a estos tres países— puede considerarse, a día de hoy, verificada más allá del propio comunicado de la plataforma.
Junio de 2020: Twitter retira 32.242 cuentas vinculadas a los gobiernos de China, Rusia y Turquía, con desglose detallado por país y ejemplos de contenido.
Comienzos de 2026: el equipo de seguridad de X informa de una granja de unas 200.000 cuentas chinas, de las que 200 publicaban contenido con capacidad de manipular tendencias políticas, según su propia cuenta Global Government Affairs.
14 de octubre de 2026: X anuncia la suspensión de más de 13.000 cuentas atribuidas a operaciones de influencia de Irán, Rusia y China dirigidas a la política estadounidense.
15 de octubre de 2026: medios internacionales (Infobae/EFE, Middle East Eye, OSINT613, JFeed) reproducen el anuncio sin que, hasta el momento, se haya sumado una verificación externa independiente ni una respuesta de los gobiernos señalados.
La suspensión, de confirmarse con detalle adicional, afectaría a la conversación política en la red X durante la recta final de la campaña de las elecciones legislativas de medio mandato de EE.UU. del 3 de noviembre, aunque su alcance real sobre el debate público es, por ahora, difícil de medir sin el desglose por país ni los datos subyacentes.
El anuncio se produce a tres semanas de las elecciones legislativas de medio mandato de EE.UU. del 3 de noviembre de 2026, que renovarán la Cámara de Representantes y parte del Senado, y en un historial de denuncias recurrentes de injerencia extranjera en redes sociales desde los ciclos electorales de 2016, 2020 y 2024. En junio de 2020, Twitter retiró 32.242 cuentas de China, Rusia y Turquía con desglose detallado por país, un nivel de transparencia que no se ha repetido en el anuncio de octubre de 2026.