The Washington Post reveló, citando a seis funcionarios estadounidenses, que al menos 22 o 23 militares de EE.UU. han muerto en la guerra contra Irán desde el 28 de febrero, frente a las 18 bajas que reconoce oficialmente la base de datos del Pentágono. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, calificó la información de "mentira completa" y el Departamento de Defensa se negó a aclarar la discrepancia. El caso se suma a la creciente presión política sobre Hegseth, que ya enfrenta un intento de destitución en la Cámara de Representantes.
The Washington Post publicó una investigación exclusiva según la cual la cifra real de soldados estadounidenses muertos en la guerra contra Irán es mayor que la que el Pentágono ha reconocido públicamente. Según el diario, ha habido al menos 22 bajas militares desde el inicio del conflicto, cuatro más de las 18 que figuran en el Sistema de Análisis de Bajas de Defensa (DCAS), la base de datos pública oficial del Departamento de Guerra estadounidense, de acuerdo con cinco funcionarios consultados que tienen acceso a los registros internos.
Un sexto funcionario citado por el Post añadió una baja adicional a esa cifra, elevando el total a 23 militares fallecidos desde el 28 de febrero de 2026, fecha en que fuerzas estadounidenses e israelíes iniciaron el conflicto armado contra Irán. Según la misma base de datos DCAS, hasta el viernes anterior a la publicación constaban oficialmente 18 bajas militares estadounidenses, junto a más de 820 efectivos heridos en combate a lo largo de más de seis meses de guerra.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, respondió a la publicación calificándola de "mentira completa" en un mensaje difundido en la red social X, rechazando de forma tajante que existan muertes militares estadounidenses no contabilizadas en los registros oficiales del Pentágono. El Departamento de Defensa, sin embargo, se negó a responder a las preguntas específicas que el Post planteó sobre el origen concreto de la discrepancia entre ambas cifras, dejando sin resolver la contradicción entre la versión oficial y la reportada por el diario.
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La controversia sobre las cifras de bajas se inserta en un contexto de creciente impopularidad de la intervención militar en Irán entre la opinión pública estadounidense, alimentada en parte por el encarecimiento de los combustibles derivado del conflicto. A esa impopularidad se suman las dudas crecientes sobre la gestión del propio Hegseth al frente del Departamento de Guerra, hasta el punto de que el representante republicano Thomas Massie impulsó una votación en la Cámara de Representantes para destituirlo, alegando una violación de la Resolución de Poderes de Guerra de 1973, la norma que regula la autoridad del Ejecutivo para desplegar fuerzas militares sin autorización expresa del Congreso.
La falta de transparencia en torno a las cifras de bajas ha marcado la cobertura del conflicto en Irán prácticamente desde su inicio, según recoge la propia investigación del Post, en un patrón que se suma a otras controversias sobre la gestión informativa del Pentágono durante esta intervención.
Queda sin resolver, a la espera de una respuesta más detallada del Departamento de Defensa, cuál de las dos cifras —la oficial de 18 o la reportada por el Post de entre 22 y 23— refleja con mayor precisión el coste humano real del conflicto para las fuerzas estadounidenses, una discrepancia que alimenta directamente la moción de censura política contra Hegseth en curso en la Cámara de Representantes.
Los conflictos armados prolongados de EE.UU. en el exterior han registrado en el pasado discrepancias similares entre cifras oficiales iniciales y recuentos posteriores más completos, un patrón documentado también durante las guerras de Irak y Afganistán, cuando las cifras del DCAS se revisaron al alza en distintas ocasiones.
Si la cifra de 22-23 bajas se confirma frente a las 18 oficiales, la discrepancia refuerza el argumento de quienes cuestionan la transparencia del Pentágono sobre el coste humano real del conflicto, con implicaciones directas tanto para la rendición de cuentas política de Hegseth como para el debate legislativo sobre la autorización del uso de la fuerza bajo la Resolución de Poderes de Guerra.
El conflicto entre fuerzas estadounidenses e israelíes contra Irán comenzó el 28 de febrero de 2026 y ha superado los seis meses de duración en el momento de esta investigación.
El representante republicano Thomas Massie ha impulsado formalmente en la Cámara de Representantes una votación para destituir a Hegseth, alegando una violación de la Resolución de Poderes de Guerra de 1973.
Fuentes: Agencia EFE (vía Infobae, sección agencias)ABC Color — Cifra de soldados muertos en guerra de Irán es mayor que la oficial
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