El ministro de Transportes valora aplicar el modelo alemán de cierre total durante las obras, tras reconocer que el tramo Madrid-Calatayud está "francamente mejorable" y en medio de la presión por los fallos de seguridad ferroviaria tras el accidente de Urda.
El ministro de Transportes admite que el Gobierno estudia interrumpir por completo el servicio de alta velocidad entre Madrid y Barcelona durante la renovación integral de la línea, siguiendo el modelo alemán, en un contexto de escrutinio reforzado sobre la seguridad ferroviaria. El ministro de Transportes valora aplicar el modelo alemán de cierre total durante las obras, tras reconocer que el tramo Madrid-Calatayud está "francamente mejorable" y en medio de la presión por los fallos de seguridad ferroviaria tras el accidente de Urda. En la práctica: Un cierre de hasta dos años del AVE Madrid-Barcelona obligaría a miles de viajeros diarios a buscar alternativas (tren convencional, avión o carretera) y afectaría a la conectividad económica entre las dos mayores áreas metropolitanas de España.

Un tren AVE (Renfe Clase 102) circula por el corredor Madrid-Barcelona, en el tramo entre Tarragona y Madrid.
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El ministro de Transportes, Óscar Puente, reconoció este 30 de octubre que el Gobierno está valorando cortar por completo el servicio de alta velocidad entre Madrid y Barcelona durante el tiempo que dure la renovación integral de la infraestructura, una medida inspirada en el modelo alemán de interrupción total de servicio durante grandes obras ferroviarias.
"No le oculto que esta es ahora mismo una de las cosas que estamos valorando", declaró Puente, según recogió Infobae. El ministro admitió además que, de optar por este modelo, "no tengo ninguna duda de que (...) habrá contestación" por parte de los usuarios afectados por el corte del servicio.
El tramo señalado como prioritario es el que conecta Madrid con Calatayud (Zaragoza), dentro del corredor Madrid-Guadalajara-Calatayud-Zaragoza-Lleida-Tarragona-Barcelona. Puente calificó el estado de esta sección como "francamente mejorable" y explicó que Adif está a punto de iniciar su renovación. Según recogió El Nacional, ya se adjudicó en junio un contrato de 112,76 millones de euros para el suministro de 680.400 traviesas aerodinámicas destinadas al tramo entre Mejorada del Campo y Calatayud, con el objetivo de recuperar la velocidad de diseño de 350 km/h, frente a los 300 km/h actuales.
El ministro argumentó que el modelo español, que combina la prestación del servicio con las obras de mejora, alarga considerablemente los plazos: una renovación que bajo el esquema actual podría prolongarse hasta cinco años se completaría en menos de 24 meses, o incluso 12 en condiciones normales, si se corta el tráfico por completo, como ocurre "en casi todas las ocasiones" en Alemania cuando se acometen renovaciones de este tipo, según recogió The Objective.
Las declaraciones de Puente se producen en un momento de fuerte escrutinio sobre la seguridad de la red de alta velocidad española, después del accidente del tren Urda-Toledo del pasado 28 de octubre, en el que un fallo del sistema de seguridad LZB fue señalado como hipótesis inicial. El ministro aprovechó la comparecencia para detallar que ese sistema de seguridad registró 170 incidencias en 2026, de las que, según su versión, un 75% se debieron a causas externas como vandalismo, robo de cableado o fenómenos meteorológicos, y no a fallos del propio sistema.
Puente añadió que el nuevo sistema ERTMS, que sustituirá al LZB en la línea Madrid-Andalucía y cuya implantación arrancó en junio, no estará plenamente operativo hasta principios de 2027, unos doce meses más tarde de lo previsto inicialmente. El despliegue afecta a 470 kilómetros de vía y exige la sustitución de elementos físicos de la infraestructura; la fase de pruebas en el tramo Madrid-Córdoba ya se ha completado, mientras que el tramo Córdoba-Sevilla continúa en pruebas los fines de semana, a la espera de la validación de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.
Puente no concretó fecha alguna para una decisión definitiva sobre el corte del Madrid-Barcelona ni precisó si la interrupción afectaría a la totalidad de la línea de forma simultánea o se ejecutaría por fases, extremos que, según los medios consultados, permanecen sin resolver.
El anuncio se enmarca en un calendario de renovaciones que el ministerio deberá compaginar con la presión política derivada del accidente de Urda, que ya ha afectado al servicio del corredor Madrid-Andalucía y ha intensificado el debate sobre el estado de la red de alta velocidad española, de manera que cualquier decisión final sobre el Madrid-Barcelona se adoptará bajo un escrutinio público considerablemente mayor que en circunstancias ordinarias.
El Gobierno ya aplicó recientemente un refuerzo de la vigilancia y el calendario de pruebas del ERTMS en el corredor Madrid-Andalucía tras el accidente de Urda del 28 de octubre de 2026.
Un cierre de hasta dos años del AVE Madrid-Barcelona obligaría a miles de viajeros diarios a buscar alternativas (tren convencional, avión o carretera) y afectaría a la conectividad económica entre las dos mayores áreas metropolitanas de España.
La decisión, de confirmarse, marcaría un cambio de modelo en la gestión de obras ferroviarias en España, adoptando el esquema alemán de corte total frente al histórico de mantener el servicio durante las obras.
El tramo Madrid-Calatayud, identificado como el más deteriorado, ya cuenta con un contrato adjudicado en junio de 2026 por 112,76 millones de euros para la renovación de vía entre Mejorada del Campo y Calatayud.
Las declaraciones se producen dos días después del accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha puesto el foco en los sistemas de seguridad LZB y en el calendario de implantación del ERTMS en la red de alta velocidad.