Una investigación basada en el detector Pangram sobre 119 libros más vendidos en España halla rastros de inteligencia artificial en el 29% de los títulos analizados, con el caso más señalado en el ensayo del eurodiputado Alvise Pérez, que lo niega.
Un análisis con el detector Pangram sobre 119 libros en español más vendidos entre 2025 y 2026 encuentra trazas de inteligencia artificial en el 29% de los títulos, proporción que sube al 39% entre los autopublicados. El caso más llamativo es el ensayo del eurodiputado Alvise Pérez, atribuido en un 97% a una máquina; él lo niega y asegura haberlo escrito "palabra por palabra". Una investigación basada en el detector Pangram sobre 119 libros más vendidos en España halla rastros de inteligencia artificial en el 29% de los títulos analizados, con el caso más señalado en el ensayo del eurodiputado Alvise Pérez, que lo niega. En la práctica: El hallazgo alimenta un debate ya existente sobre transparencia, derechos de autor y competencia desleal en el mercado editorial de autopublicación, donde los controles previos a la venta son mínimos.

Alvise Pérez, eurodiputado y autor del libro señalado por el estudio, en los Premios HO 2021.
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Una investigación periodística ha aplicado el detector de texto generado por inteligencia artificial Pangram a 119 libros en español publicados entre 2025 y 2026, extraídos de las listas de más vendidos de Amazon.es y Casa del Libro más 13 obras premiadas, y ha hallado indicios de IA en 35 de ellos (en torno al 29-31%, según la fuente). En 13 casos —todos de autopublicación— el detector atribuyó a una máquina más del 50% del texto analizado. Entre los libros autopublicados de éxito, la proporción con uso sustancial de IA sube al 39%, frente a ninguno de los 15 títulos premiados y solo 9 de 60 obras de editoriales tradicionales con trazas detectadas, ninguna por encima del 50%.
La metodología consistió en analizar tres fragmentos de unas 1.000 palabras de cada libro (unas diez páginas en total por obra) con Pangram, uno de los detectores de texto generado por IA mejor valorados por la comunidad técnica. Los autores de la investigación distinguieron entre libros autopublicados a través de plataformas como Amazon Kindle Direct Publishing, obras de editoriales tradicionales y títulos galardonados con premios literarios, una segmentación que permite observar que el fenómeno se concentra de forma muy desigual: la autopublicación, al carecer de los filtros editoriales previos de las grandes casas, aparece como el segmento más expuesto al uso masivo de estas herramientas, y los 13 libros con mayor porcentaje de IA son mayoritariamente novelas románticas autopublicadas.
El caso señalado con más intensidad es "Devuélveme mi país", el ensayo político del eurodiputado español Alvise Pérez, que alcanzó el número uno en ventas de Amazon España en febrero de 2026. Pangram atribuyó a una máquina el 97% del texto analizado en tres fragmentos de 1.000 palabras, uno de los dos porcentajes más altos registrados en todo el estudio; según esa proporción, de las 240 páginas del libro solo unas siete corresponderían a redacción propia del autor. Otros títulos señalados por el detector con porcentajes cercanos al 100% incluyen la novela romántica "Mr. Sterling: Romance con el CEO", firmada bajo el pseudónimo Violeta Dark, y "C'était ça ou mourir", del autor premiado Thélyson Orélien, además de "The Blue Fighter", de Simbarashe Steyn Kundizeza, en el que el detector también identificó la práctica totalidad del texto como generado por máquina.
Pérez ha rechazado públicamente las conclusiones del análisis. En un correo difundido en redes sociales, el eurodiputado afirmó haber escrito la obra "palabra por palabra" y negó haber recurrido a herramientas de inteligencia artificial para redactarla. La propia respuesta, sin embargo, fue presentada como generada por su asistente personal de IA, un detalle que no demuestra nada sobre la autoría del libro pero ilustra hasta qué punto estas herramientas están integradas en su comunicación habitual. Pérez es fundador del movimiento político Se Acabó la Fiesta, con el que obtuvo representación en el Parlamento Europeo, y ha construido buena parte de su proyección pública sobre una intensa actividad en redes sociales, lo que convierte el libro señalado en un activo político además de editorial.
La fiabilidad del método se sostiene, según la investigación, en una prueba de control: de 56 libros publicados en 2019 y 2020 —antes de la popularización de los modelos generativos actuales—, analizados en 168 fragmentos, ninguno mostró rastros de IA según Pangram, lo que respalda la línea de base del detector y descarta que esté generando falsos positivos sistemáticos sobre textos anteriores a la existencia de estas herramientas. Aun así, los propios autores del estudio advierten de una limitación central: la herramienta no puede determinar quién usó la IA ni de qué forma, ya que una persona puede emplearla para redactar de forma prácticamente automática o, en cambio, para dar forma escrita a ideas que son genuinamente suyas. Es decir, el hallazgo documenta patrones textuales compatibles con generación por IA, pero no constituye una prueba directa de que un autor haya ocultado deliberadamente su uso.
El debate trasciende los casos individuales y tiene además una dimensión legal: según un análisis jurídico publicado tras conocerse el estudio, la ley española de propiedad intelectual solo reconoce como autor a la persona física que crea una obra literaria, artística o científica, por lo que un contenido generado íntegramente por una máquina, sin aportación creativa humana, no sería susceptible de protección por derechos de autor. Según esa misma lectura, un autor en la situación de Pérez conservaría derechos únicamente sobre la parte que demuestre haber escrito o reescrito con decisiones creativas propias, así como sobre la estructura u organización original de la obra, mientras que la ley presume la autoría de quien figura como tal salvo que se demuestre lo contrario, con la carga de la prueba recayendo sobre quien impugna esa autoría.
Amazon, por su parte, exige a los autores declarar determinados usos de contenido generado por IA en sus directrices de autopublicación, diferenciándolos de herramientas de edición, traducción o corrección de estilo que no requieren declaración. En la práctica, sin embargo, el cumplimiento de esa norma depende casi por completo de la autodeclaración del propio autor, sin verificación previa sistemática por parte de la plataforma antes de la publicación, lo que deja un margen amplio para que libros con alto contenido generado por máquina lleguen al mercado sin ninguna advertencia visible para el lector.
El fenómeno se inserta en un crecimiento sostenido de la autopublicación en España, donde cada año se solicitan decenas de miles de códigos ISBN para libros que nunca pasan por una editorial tradicional, y donde el coste casi nulo de producir un manuscrito con asistencia de IA generativa ha reducido drásticamente la barrera de entrada para publicar y promocionar un título en plataformas como Amazon. El estudio no cuantifica el impacto económico de esa dinámica sobre autores que escriben sin asistencia automatizada, pero sí señala que la competencia por visibilidad en las listas de ventas se da en condiciones muy desiguales si una parte relevante de los títulos compite con textos producidos a gran velocidad y bajo coste.
Por ahora, ni Amazon ni la Federación de Gremios de Editores de España se han pronunciado públicamente sobre los casos concretos señalados por el estudio, y no hay constancia de que exista ninguna investigación oficial o acción legal en curso contra los autores mencionados. El propio informe subraya que usar inteligencia artificial para escribir no es ilegal en sí mismo; lo que queda abierto, señalan sus autores, es si los lectores tienen derecho a saber cuánto de lo que compran como literatura ha sido escrito por una persona y cuánto por una máquina.
La preocupación por la IA generativa en la autopublicación literaria viene creciendo desde 2023, cuando Amazon comenzó a exigir declaraciones sobre contenido generado por IA ante el aumento de libros de baja calidad producidos en masa con estas herramientas.
El hallazgo alimenta un debate ya existente sobre transparencia, derechos de autor y competencia desleal en el mercado editorial de autopublicación, donde los controles previos a la venta son mínimos.
El caso de Alvise Pérez añade una dimensión política al debate: un eurodiputado activo cuyo libro de mayor venta queda bajo sospecha de autoría asistida por IA, en un contexto de creciente escrutinio sobre el uso no declarado de estas herramientas por figuras públicas.
Pangram es una de las herramientas de detección de texto generado por IA mejor valoradas del sector, aunque como todos los detectores de este tipo no está exenta de márgenes de error y no mide intención sino patrones estadísticos del texto.
Alvise Pérez es un eurodiputado español, fundador del movimiento político Se Acabó la Fiesta, conocido por su actividad en redes sociales y por el libro "Devuélveme mi país", publicado a comienzos de 2026.
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