Los bloques de producto que enviaban clics directos a tiendas han caído entre un 90% y un 100% en cinco mercados europeos medidos por Productrise. En su lugar aparecen comparadores. El cambio no elimina todo el SEO de producto, pero sí altera una de sus superficies más valiosas.
Una tienda puede seguir apareciendo en Google, pero una de las vías que llevaba al usuario directamente desde una tarjeta de producto hasta el comercio está perdiendo protagonismo en Europa. Ahora parte de ese espacio lo ocupan sitios comparadores. El gran cambio no es que Google deje de entender productos, sino que modifica quién ocupa la capa visible entre la búsqueda y la tienda. Para un ecommerce europeo, eso puede mover tráfico desde la ficha de producto hacia comparadores y devolver importancia a páginas de categoría y datos estructurados. Los bloques de producto que enviaban clics directos a tiendas han caído entre un 90% y un 100% en cinco mercados europeos medidos por Productrise. En su lugar aparecen comparadores. El cambio no elimina todo el SEO de producto, pero sí altera una de sus superficies más valiosas.
Google está cambiando una de las piezas más valiosas del SEO de ecommerce en Europa: el carrusel orgánico que mostraba **foto, precio, valoración y vendedor** directamente en la página de resultados. Productrise, una firma especializada en seguimiento de visibilidad de producto, detectó que su presencia cayó aproximadamente entre un 90% y un 100% en Alemania, Francia, Bélgica, Países Bajos y Suecia alrededor del 15 y 16 de septiembre.
Lo importante es dónde ha ido ese espacio. En muchas búsquedas del Espacio Económico Europeo aparece ahora una unidad de **'Sitios de comparación'**. Cada comparador puede desplegar su propio conjunto de productos y, cuando el usuario pulsa una ficha perteneciente a uno de esos servicios, el primer clic conduce al agregador. Es una ruta distinta de la que durante años permitía aterrizar directamente en la página del vendedor.
Google puede figurar también dentro de esa unidad. Cuando se despliega su opción, reaparece una experiencia conectada con el Shopping Graph, pero queda un paso más lejos y las tarjetas ya no necesariamente presentan al vendedor del mismo modo. El producto sigue existiendo en la infraestructura de Google; lo que cambia es la **capa de distribución del clic**.
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Para medir el efecto correctamente conviene no confundir presencia con tráfico. Un catálogo puede continuar perfectamente sincronizado en Merchant Center y reconocido por el Shopping Graph y, al mismo tiempo, recibir menos visitas porque la superficie que antes convertía esa información en un enlace directo ha cambiado.
Eso explica por qué el primer indicador útil durante las próximas semanas no será solo la posición SEO tradicional. Habrá que comparar **clics orgánicos de producto por país**, páginas de destino, consultas comerciales y peso de las páginas de categoría. Si Alemania cae y Reino Unido no, por ejemplo, la diferencia geográfica será una señal mucho más informativa que el total agregado.
Hay una segunda vía que no ha desaparecido: Google mantiene carruseles generados a partir de **datos estructurados de la propia web**, utilizando ItemList y Product en páginas de categoría o resumen. No es el mismo sistema que el carrusel alimentado por el ecosistema de listados gratuitos. Por eso una arquitectura de categorías bien construida puede recuperar importancia.
El contexto regulatorio también importa. Google ha explicado desde 2024 que la Ley de Mercados Digitales le obliga a rediseñar resultados europeos y a dar más espacio a servicios de comparación. La compañía ha defendido públicamente que algunos de esos cambios empeoran la experiencia; los comparadores, por su parte, llevan años reclamando un trato menos favorable a los servicios propios de Google. El nuevo diseño debe leerse dentro de ese conflicto regulatorio, no como un simple cambio de algoritmo SEO.
Tampoco significa que la optimización de producto haya dejado de servir. Google utiliza el Shopping Graph en superficies como AI Mode y AI Overviews, y Productrise sigue detectando competencia entre vendedores del mismo producto dentro de esas experiencias. Títulos, precios, disponibilidad, imágenes, reseñas y consistencia del feed siguen alimentando el sistema.
La conclusión práctica es más precisa que 'Google ha matado el SEO de ecommerce': **ha debilitado una ruta orgánica directa muy importante dentro del EEE y ha añadido intermediarios en su lugar**. Hasta que haya varias semanas de Search Console y Merchant Center posteriores al cambio, el tamaño real de la pérdida por sector y país seguirá siendo una pregunta abierta.
Google reintrodujo listados gratuitos de producto en 2020 y durante los últimos años los carruseles orgánicos se convirtieron en una superficie habitual para consultas con intención de compra.
Según Productrise, alrededor del 85% de las consultas comerciales de su muestra activaban históricamente al menos un carrusel orgánico antes del cambio europeo.
La DMA ha provocado varias rondas de rediseño en búsquedas de hoteles, vuelos, restaurantes y compras para dar más presencia a intermediarios y comparadores.
Un comercio que recibía tráfico desde fichas orgánicas de producto debería vigilar por país los clics orgánicos de Merchant Center y Search Console, porque el impacto puede ser muy diferente entre EEE y mercados no europeos.
Los nuevos bloques de 'Sitios de comparación' pueden introducir un clic intermedio: el usuario llega primero al agregador y desde allí, eventualmente, al vendedor.
Las páginas de categoría no desaparecen de la ecuación. Google mantiene formatos basados en datos estructurados ItemList + Product, por lo que arquitectura, marcado y contenido de categoría pueden ganar peso relativo.
El Shopping Graph sigue siendo relevante en AI Overviews, AI Mode y otras experiencias de compra; perder el viejo carrusel no equivale a que los feeds de producto dejen de importar.
Productrise sitúa el desplome alrededor del 15 y 16 de septiembre de 2026 y lo observa en cinco países del Espacio Económico Europeo con volumen suficiente de consultas.
En Reino Unido, Estados Unidos y Australia, fuera del EEE, su seguimiento no muestra la misma desaparición.
Google ya había explicado públicamente que la DMA le obliga a introducir unidades específicas para servicios de comparación y a reducir o retirar determinadas funciones en Europa.
Fuentes: Marketing4eCommerce — Google elimina los carruseles orgánicos de productoProductrise — Product carousels disappearing from Google in the EEAGoogle — DMA compliance updateProductrise — Shopping Graph optimization
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