Los Reyes visitaron Melilla el 14 de octubre, un día después de Ceuta, en el primer viaje de la Corona a la ciudad autónoma en casi 19 años. Imbroda les entregó la Llave de Oro y reclamó al Gobierno "respuestas más contundentes" ante la crisis migratoria, mientras Felipe VI reafirmó que Ceuta y Melilla son "una parte irrenunciable" de España y pidió a Marruecos una relación basada en la confianza y la buena fe.
Felipe VI y Letizia visitaron Melilla el 14 de octubre, un día después de su paso por Ceuta, en la primera visita de la Corona a la ciudad autónoma desde 2007. El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, entregó al Rey la Llave de Oro y reclamó al Gobierno "respuestas más contundentes" sobre la crisis migratoria, mientras el monarca reafirmó la españolidad "irrenunciable" de Ceuta y Melilla y pidió a Marruecos una relación basada en "confianza y responsabilidad, basadas en la buena fe". Los Reyes visitaron Melilla el 14 de octubre, un día después de Ceuta, en el primer viaje de la Corona a la ciudad autónoma en casi 19 años. Imbroda les entregó la Llave de Oro y reclamó al Gobierno "respuestas más contundentes" ante la crisis migratoria, mientras Felipe VI reafirmó que Ceuta y Melilla son "una parte irrenunciable" de España y pidió a Marruecos una relación basada en la confianza y la buena fe.

Felipe VI y Letizia durante un acto público en 2012. Imagen de archivo.
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El Rey Felipe VI y la Reina Letizia visitaron Melilla el miércoles 14 de octubre, un día después de su primera visita a Ceuta, en lo que supone el primer viaje de la Corona a la ciudad autónoma norteafricana en casi 19 años, tras la última visita real de 2007. Según la cobertura coincidente de Infobae, El Español y el medio local El Faro de Melilla, miles de melillenses se congregaron en la Plaza de España y a lo largo del recorrido para recibir a los monarcas entre aplausos, banderas y cánticos de "Viva España" y "Viva el Rey".
La primera parada fue la Asamblea de Melilla, donde los Reyes fueron recibidos por el presidente de la ciudad autónoma, Juan José Imbroda, y la delegada del Gobierno, Sabrina Moh. En el Salón Dorado del Palacio de la Asamblea, ante unos 60 invitados en representación de las comunidades religiosas, la judicatura, las Fuerzas Armadas, los cuerpos de seguridad y el tejido asociativo de la ciudad, Imbroda entregó a Felipe VI la Llave de Oro de Melilla, una distinción simbólica reservada a visitas de especial relevancia institucional.
En su discurso, recogido por Infobae y El Español, Imbroda afirmó que "Melilla no es de España, es España. Aquí comienza España, aquí comienza Europa", y dedicó buena parte de su intervención a la crisis migratoria que afectó a Ceuta a finales de julio y que, según dijo, sigue sin resolverse del todo en la frontera melillense. El presidente de la ciudad autónoma declaró que "nadie puede violar la soberanía nacional y no esperar consecuencias" y que "echa en falta respuestas más contundentes y ágiles" por parte del Gobierno central, además de agradecer el respaldo sentido "muy respaldados" por la visita real.
Felipe VI, por su parte, pronunció un discurso institucional centrado en reafirmar el compromiso de la Corona con el futuro, la convivencia y el desarrollo socioeconómico de la ciudad, y sostuvo que "Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de la realidad política y nacional que es España", según recogieron El Español y Castilla-La Mancha Media. El mensaje llega después de que el monarca, el día anterior en Ceuta, reclamara ya unidad institucional "sin fisuras" y defendiera la soberanía española sobre las dos ciudades autónomas.
En el tramo final de su intervención, según la transcripción íntegra publicada por El Español y corroborada por elDiario.es, el Rey dedicó un pasaje explícito a la relación con Marruecos. Felipe VI afirmó que España y Marruecos, "donde África y Europa se tocan", deben "velar siempre por construir y preservar una relación de buena vecindad" orientada a "un futuro de provecho mutuo a través de la paz, la seguridad, la estabilidad y la cooperación", y añadió que "eso exige confianza y responsabilidad, basadas en la buena fe", calificando esa relación de "posible y deseable" sin referirse de forma directa a ningún incidente concreto con Rabat.
La visita se enmarca en una gira de dos días que ha llevado a los Reyes a Ceuta y Melilla casi dos meses y medio después de la entrada masiva de migrantes desde Marruecos a finales de julio, que según la cobertura previa dejó decenas de fallecidos en Ceuta y tuvo repercusiones también en la frontera de Melilla. Ni Moncloa ni ningún portavoz del Gobierno marroquí habían respondido públicamente, hasta el cierre de esta pieza, ni a la petición de Imbroda de respuestas "más contundentes" ante la situación migratoria ni al mensaje del Rey sobre buena fe bilateral.
2007: última visita de un monarca español a Melilla antes de la de octubre de 2026.
Finales de julio de 2026: entrada masiva de migrantes desde Marruecos afecta principalmente a Ceuta, con repercusiones también señaladas en la frontera de Melilla.
13 de octubre de 2026: Felipe VI y Letizia visitan Ceuta por primera vez desde 2014, con homenaje a las víctimas y discurso sobre soberanía y unidad institucional.
14 de octubre de 2026: los Reyes visitan Melilla, reciben la Llave de Oro de manos de Imbroda, el Rey reafirma la españolidad de Ceuta y Melilla y dedica un pasaje de su discurso a reclamar a Marruecos una relación basada en la confianza y la buena fe.
La entrega de la Llave de Oro y el discurso de Imbroda reclamando mayor contundencia del Gobierno elevan la presión política sobre Moncloa en la gestión de la frontera sur, apenas dos semanas y media antes de las elecciones generales del 29 de noviembre.
La reafirmación regia de la españolidad "irrenunciable" de Ceuta y Melilla, repetida en dos días consecutivos, refuerza simbólicamente la posición institucional española frente a Marruecos en un contexto de tensión fronteriza no resuelta.
El mensaje directo a Marruecos sobre "confianza y responsabilidad, basadas en la buena fe" añade una dimensión diplomática explícita a la gira regia: formulado como condición para la buena vecindad y no como un reproche abierto, marca el tono que la Corona plantea para la relación bilateral en plena tensión fronteriza.
La última visita de un monarca español a Melilla se produjo en 2007, lo que convierte este viaje en el primero de Felipe VI a la ciudad desde su proclamación en 2014.
El viaje a Melilla se produce un día después de la primera visita real a Ceuta, donde Felipe VI rindió homenaje a los fallecidos de la crisis migratoria de julio y pidió unidad institucional, en un ambiente marcado por pitos al ministro Ángel Víctor Torres.