Pertalite llegó a 35.000 rupias por botella en Sulawesi del Sur mientras Pertamina intenta normalizar las colas
El salto a 35.000 rupias no es una subida oficial del Pertalite: es el precio que algunos revendedores pudieron cobrar cuando conseguir combustible en una estación exigía horas de cola. La diferencia revela una tensión de distribución, aunque Pertamina asegure que el inventario regional es suficiente.

Qué ha pasado
El Pertalite, combustible subsidiado de uso masivo en Indonesia, llegó a venderse por **35.000 rupias por botella** en puntos minoristas de Sulawesi del Sur durante las últimas jornadas de colas y problemas de disponibilidad. Una botella grande que normalmente rondaba 15.000 rupias llegó a costar más del doble.
El precio oficial en estaciones es otra cosa. El salto ocurrió en reventa informal, donde consumidores pagaron una prima por evitar esperas de horas. Una botella mediana llegó a rondar 25.000 rupias según la cobertura de Detik.
Pertamina Patra Niaga sostiene que la situación está mejorando. Su vicepresidenta de Comunicación, Kitty Andhora, afirmó el 19 de septiembre que las colas en varias estaciones de Makassar se reducen gradualmente después de medidas de refuerzo de suministro y coordinación con el Gobierno de Sulawesi del Sur.
Eso no permite concluir que nunca hubiera escasez local. Medios regionales documentaron estaciones concretas sin Pertalite o Solar durante el episodio. Un sistema puede tener suficiente inventario agregado y, al mismo tiempo, sufrir fallos temporales de distribución en determinados puntos.
La diferencia entre stock y disponibilidad es fundamental. El combustible puede existir en terminales o depósitos, pero si el transporte hasta estaciones no acompasa la demanda, aparecen colas. Cuando los consumidores anticipan que faltará producto, además, llenan depósitos antes de tiempo y amplifican el pico.
Pertamina y autoridades regionales han señalado el comportamiento de compra preventiva como uno de los factores que intensificó las colas. Esa explicación no excluye problemas logísticos; ambas cosas pueden coexistir.
La reventa informal convierte el tiempo en precio. Quien está dispuesto a esperar varias horas compra al precio regulado; quien necesita combustible inmediatamente puede terminar pagando una prima a un vendedor que ya hizo la cola o acumuló producto.
Ese mercado paralelo tiene riesgos. Además del sobreprecio, almacenar gasolina en botellas o recipientes no homologados eleva peligro de incendio y dificulta controlar calidad o mezclas. Las autoridades suelen restringir venta y almacenamiento fuera de canales autorizados.
El Pertalite tiene una dimensión política porque su precio está regulado y subsidiado. El consumidor espera no solo un precio determinado, sino disponibilidad suficiente. Cuando el producto oficial no puede obtenerse con facilidad, el beneficio de la subvención se reduce para quien termina comprando en reventa.
La respuesta útil no es únicamente mandar más litros un día. Pertamina necesita identificar si el cuello de botella está en terminal, camiones, cuotas por estación, horarios o patrones de demanda. Diferentes causas requieren soluciones distintas.
Las autoridades probaron además medidas de gestión de demanda. Sulawesi del Sur aplicó un sistema temporal de matrículas pares e impares para repostar Pertalite y Solar entre el 13 y el 20 de septiembre, mientras Makassar reorganizó horarios y carriles en estaciones. Son intervenciones destinadas a repartir colas; no aumentan por sí mismas el volumen total de combustible disponible.
Pertamina señaló el 14 de septiembre que más de 35 de las 45 estaciones de Makassar, alrededor del 80%, ya mostraban una situación más tranquila. Ese porcentaje es útil para medir recuperación, pero deja también una parte de la red todavía con problemas y no describe automáticamente las localidades fuera de Makassar.
Para saber si la crisis está realmente resuelta conviene seguir tres señales: longitud de colas, porcentaje de estaciones con inventario y precio de reventa. Si las colas bajan y el mercado informal vuelve hacia su precio habitual, la presión se está disipando.
También importa distinguir Makassar del conjunto de Sulawesi del Sur. Una mejora en la capital provincial no garantiza que todos los distritos remotos se normalicen al mismo ritmo. La logística insular y las distancias pueden producir diferencias grandes entre localidades.
En limpio: las **35.000 rupias** muestran cuánto llegó a valer evitar la cola, no un nuevo precio oficial del Pertalite. Pertamina dice que el suministro se está estabilizando; la prueba será que desaparezcan los puntos sin combustible, las colas residuales y la prima de reventa en toda la provincia durante varios días seguidos.
El histórico que importa
Durante septiembre de 2026 se registraron colas y disponibilidad irregular de combustibles subsidiados en distintas zonas de Sulawesi del Sur. Autoridades y Pertamina respondieron con refuerzos logísticos, controles y mensajes para evitar compras de pánico.
Cómo te afecta
El episodio afecta especialmente a hogares, motociclistas y pequeños negocios que dependen del combustible subsidiado. Los sobreprecios informales erosionan el efecto de la subvención y pueden trasladarse a transporte y reparto.
Contexto
Pertamina sostiene que el stock agregado regional es seguro.
La cobertura local documentó estaciones puntuales sin producto, por lo que la distribución no fue uniforme.
Lo que no está confirmado
- El precio de 35.000 rupias corresponde a reventa minorista, no al precio oficial de estación.
- Una mejora en Makassar no demuestra normalización simultánea en toda la provincia.